9. Durante el viaje de los israelitas por el desierto, ¿cómo les recordaba Jehová que los estaba apoyando?
9 Cuando los israelitas emprendieron su viaje, que les tomaría cuarenta años, a través de un “desierto grande e inspirador de temor”, Jehová no les dijo con todo detalle cómo los iba a dirigir, proteger y cuidar. Pero sí les demostró repetidamente que podían confiar en él y en sus instrucciones. Mediante una columna de nube de día y una de fuego de noche, les recordaba que los estaba apoyando y guiando a través de aquella tierra inhóspita (Deut. 1:19;Éx. 40:36-38). También suplía sus necesidades básicas. “No les faltó nada. Sus mismísimas prendas de vestir no se gastaron, y sus pies mismos no se hincharon.” (Neh. 9:19-21.)
10. ¿Cómo guía Jehová a su pueblo hoy día?
10 Hoy, los siervos de Dios nos encontramos a las puertas de un nuevo mundo de justicia. ¿Confiamos en que Jehová nos está dando lo que necesitamos para sobrevivir a la futura “gran tribulación”? (Mat. 24:21, 22; Sal. 119:40, 41.) Es cierto que no usa una columna de nube o de fuego para guiarnos hacia el nuevo mundo, pero su organización nos ayuda a permanecer alertas. Por ejemplo, esta recalca cada vez más la urgencia de fortalecernos espiritualmente leyendo la Biblia, teniendo una Noche de Adoración en Familia, asistiendo regularmente a las reuniones y predicando. ¿Acatamos estas instrucciones? ¿Hemos hecho los cambios necesarios para cumplirlas? Eso nos ayudará a cultivar una fe firme, la que se requiere para pasar con vida al nuevo mundo.
RESPUESTA:
Es cierto que no usa una columna de nube o de fuego para guiarnos hacia el nuevo mundo, pero su organización nos ayuda a permanecer alertas. Por ejemplo, esta recalca cada vez más la urgencia de fortalecernos espiritualmente leyendo la Biblia, teniendo una Noche de Adoración en Familia, asistiendo regularmente a las reuniones y predicando. Haciendo esto nos ayudará a cultivar una fe firme, la que se requiere para pasar con vida al nuevo mundo.
Ne 9:6-38. ¿Qué aprendemos de las oraciones de los levitas? (w13 15/10 págs. 22, 23 párrs. 6, 7)
6 De seguro los levitas acostumbraban leer la Ley de Dios, y eso los ayudó a preparar una oración tan significativa. Al principio de la oración se centraron en las obras y cualidades de Jehová. Y luego pasaron a enumerar los muchos pecados de los israelitas, pero destacaron vez tras vez la “abundante misericordia” de Dios y reconocieron sin rodeos que no la merecían (Neh. 9:19, 27, 28, 31). Si copiamos el ejemplo de los levitas y meditamos todos los días en la Palabra de Dios, podemos hacer que nuestras oraciones sean profundas y llenas de significado. De esa manera, permitiremos que Jehová sea el primero en hablar y tendremos más cosas que decirle (Sal. 1:1, 2).
7. a) ¿Qué pidieron los levitas? b) ¿Qué aprendemos de aquellos levitas?
7 Los levitas solo le hicieron una humilde petición personal a Jehová. Hacia el final de su oración le pidieron que tuviera en cuenta todos los sufrimientos por los que había pasado la nación: “Y ahora, oh Dios nuestro, el Dios grande, poderoso e inspirador de temor, que guardas el pacto y bondad amorosa, no dejes que toda la penalidad que nos ha hallado a nosotros, a nuestros reyes, a nuestros príncipes y a nuestros sacerdotes y a nuestros profetas y a nuestros antepasados y a todo tu pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta este día, parezca pequeña delante de ti” (Neh. 9:32). ¿Qué aprendemos de los levitas? Que en nuestras oraciones primero debemos alabar y dar gracias a Jehová y después hacerle nuestras peticiones personales.
RESPUESTA: Podemos hacer que nuestras oraciones sean profundas y llenas de significado si meditamos todos los días en la Palabra de Dios. Así permitiremos que Jehová nos hable antes de que hagamos una larga oración. Además, al igual que los levitas, primero debemos alabar y dar gracias a Jehová y después hacerle nuestras peticiones personales.
De seguro los levitas acostumbraban leer la Ley de Dios, y eso los ayudó a preparar una oración tan significativa. Al principio de la oración se centraron en las obras y cualidades de Jehová. Hacia el final de su oración le pidieron que tuviera en cuenta todos los sufrimientos por los que había pasado la nación. Por eso en nuestras oraciones primero debemos alabar y dar gracias a Jehová y después hacerle nuestras peticiones personales.
