ESTUDIO DE LA ATALAYA (6 a 13 de Marzo)
Descubra cómo el amor de Dios nos obliga a seguir los pasos de Jesús, a ser cariñosos con nuestros hermanos y a perdonarlos.
“A Dios vayan las gracias por su indescriptible dádiva” (2 COR. 9:15).
CANCIONES 121 Y 63
PONGA A PRUEBA SU MEMORIA
· ¿Qué cosas debemos hacer para agradecer el amor de Jesús?
· ¿Por qué debemos querer a nuestros hermanos?
· ¿Por qué debemos perdonarnos los cristianos?
1, 2. a) ¿En qué consiste el hermoso regalo que nos ha hecho Dios? b) ¿Qué preguntas responderemos en este artículo?
RESPUESTA A): JEHOVÁ nos ama tanto que envió a la Tierra a su amado Hijo para que diera su vida por nosotros. Este es el mayor regalo que hemos recibido los seres humanos. La muerte de Jesús nos garantiza que todo lo que Dios ha prometido se cumplirá. Este regalo es tan maravilloso que no tenemos palabras para describirlo.
RESPUESTA B): ¿Cómo deberíamos sentirnos por este regalo tan especial? ¿Y qué deberíamos hacer ahora que se acerca la Conmemoración de la muerte de Cristo?.
CUANDO Jehová envió por amor a su Hijo a la Tierra, nos hizo el regalo más grande que podría habernos hecho (Juan 3:16; 1 Juan 4:9, 10). Pablo lo llamó una “indescriptible dádiva gratuita”, es decir, un regalo tan hermoso que no se puede describir con palabras (2 Cor. 9:15). ¿Por qué dijo eso el apóstol?
2 Pablo sabía que gracias al sacrificio de Jesús se pueden cumplir todas las promesas que Dios nos ha hecho (lea 2 Corintios 1:20). Por lo tanto, la “indescriptible dádiva” consiste en todas las muestras de bondad y amor leal que recibimos de Jehová por medio de Jesús. Con razón nos faltan las palabras para describir ese hermoso regalo. ¿Cómo debería hacernos sentir? ¿Qué cosas debemos hacer para agradecerlo, sobre todo ahora que se acerca el miércoles 23 de marzo de 2016, fecha de la Conmemoración?
LENGUAJE SENCILLO: JEHOVÁ nos ama tanto que envió a la Tierra a su amado Hijo Jesucristo para que diera su vida por nosotros (Juan 3:16; 1 Juan 4:9, 10). Este es el mayor regalo que hemos recibido los seres humanos. Por eso el apóstol Pablo dijo que es una “indescriptible dádiva” (2 Corintios 9:15). ¿A qué se refería Pablo con esta expresión?
2 Pablo sabía que la muerte de Jesús nos garantiza que todo lo que Dios ha prometido se cumplirá (lea 2 Corintios 1:20). Esto significa que la “indescriptible dádiva” de Dios incluye el sacrificio de Jesús y todo el amor y las cosas buenas que Dios nos da. Este regalo es tan maravilloso que no tenemos palabras para describirlo. ¿Cómo deberíamos sentirnos por este regalo tan especial? ¿Y qué deberíamos hacer ahora que se acerca la Conmemoración de la muerte de Cristo? Este año la celebraremos el miércoles 23 de marzo.
(Juan 3:16) 16 ”Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.
(1 Juan 4:9-10) 9 Por esto el amor de Dios fue manifestado en nuestro caso, porque Dios envió a su Hijo unigénito al mundo para que nosotros consiguiéramos la vida mediante él. 10 El amor consiste en esto, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio propiciatorio por nuestros pecados.
(2 Corintios 9:15) 15 A Dios vayan las gracias por su indescriptible dádiva gratuita.
- 2 -
(2 Corintios 1:20) 20 Porque no importa cuántas sean las promesas de Dios, han llegado a ser Sí mediante él. Por eso también mediante él [se dice] el “Amén” a Dios, para gloria por medio de nosotros.
EL HERMOSO REGALO DE DIOS
3, 4. a) ¿Cómo se siente cuando recibe un regalo? b) ¿Qué clase de regalos pueden cambiarnos la vida? Ponga un ejemplo.
RESPUESTA A): Todos los regalos nos hacen sentir felices. Pero algunos son tan especiales que pueden cambiarnos la vida.
RESPUESTA B): Imagínese que usted hace algo malo y lo condenan a muerte. Pero de repente una persona desconocida se ofrece a morir por usted. ¿Cómo se sentiría? Tal vez haría algunos cambios en su vida. Y quizás demostraría más amor y generosidad a los demás y perdonaría a los que lo hubieran tratado mal.
3 A todos nos encanta recibir regalos, pero algunos son tan especiales que nos cambian la vida. Imagínese, por ejemplo, que lo sentencian a muerte por haber cometido un crimen. Ahora imagínese que están a punto de ejecutarlo y que de entre los observadores sale una persona a la que no conoce y se ofrece a morir en su lugar. ¿Cómo lo haría sentir semejante muestra de amor?
4 De seguro lo haría reflexionar en lo que ha hecho con su vida. Quizás hasta se sentiría obligado a cambiar su forma de vivir. Es probable que se volviera más generoso y bondadoso y que decidiera perdonar a quienes le hubieran hecho daño. Estaría eternamente en deuda con la persona que se sacrificó por usted, ¿no es cierto?
LENGUAJE SENCILLO: 3 Todos los regalos nos hacen sentir felices. Pero algunos son tan especiales que pueden cambiarnos la vida. Pongamos un ejemplo. Imagínese que usted hace algo malo y lo condenan a muerte. Pero de repente una persona desconocida se ofrece a morir por usted. ¿Cómo se sentiría?
4 Tal vez haría algunos cambios en su vida. Y quizás demostraría más amor y generosidad a los demás y perdonaría a los que lo hubieran tratado mal. Seguro que dedicaría el resto de su vida a demostrar que agradece lo que aquella persona desconocida hizo por usted.
5. ¿Por qué vale muchísimo más el regalo que nos hizo Jehová que cualquier otro?
RESPUESTA: Como todos somos pecadores, estamos condenados a morir. Pero Dios nos ama tanto que mandó a su Hijo a morir en lugar de nosotros. Este sacrificio ademas eliminará la muerte para siempre. Todos los que tengan fe en Jesús vivirán felices y en paz para siempre, unos en el cielo con Cristo y otros aquí en la Tierra.
5 Lo que Jehová hizo por nosotros mediante Cristo vale muchísimo más que lo que hizo el hombre de nuestra ilustración (1 Ped. 3:18). Como somos pecadores, desde que nacemos estamos condenados a morir (Rom. 5:12). Pero, en una enorme muestra de amor, Jehová envió a su Hijo a la Tierra para que muriera por nosotros (Heb. 2:9). Ese sacrificio acabará con la muerte y nos permitirá vivir toda una eternidad (Is. 25:7, 8; 1 Cor. 15:22, 26). Así es, todos los que tengan fe en Jesús podrán vivir en paz y felicidad por la eternidad, ya sea en el cielo gobernando con él, o en la Tierra, gobernados por el Reino (Rom. 6:23; Rev. 5:9, 10). ¿Qué otras cosas incluye el regalo que nos ha hecho Dios?
LENGUAJE SENCILLO: 5 El regalo que Dios nos ha hecho es mucho mayor que el del ejemplo anterior (1 Pedro 3:18). En nuestro caso, como todos somos pecadores, todos estamos condenados a morir (Romanos 5:12). Pero Dios nos ama tanto que mandó a su Hijo a morir en lugar de nosotros (Hebreos 2:9). Ahora bien, el sacrificio de Cristo logrará algo más. Eliminará la muerte para siempre (Isaías 25:7, 8; 1 Corintios 15:22, 26). Todos los que tengan fe en Jesús vivirán felices y en paz para siempre, unos en el cielo con Cristo y otros aquí en la Tierra (Romanos 6:23;Revelación 5:9, 10). Pero el regalo que Dios nos ha hecho incluye otras cosas buenas.
- 5 -
(1 Pedro 3:18) 18 Pues, hasta Cristo murió una vez para siempre respecto a pecados, un justo por injustos, para conducirlos a ustedes a Dios, habiendo sido muerto en la carne, pero hecho vivo en el espíritu.
(Romanos 5:12) 12 Por eso, así como por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado...
(Hebreos 2:9) 9 pero contemplamos a Jesús, que había sido hecho un poco inferior a los ángeles, coronado de gloria y honra por haber sufrido la muerte, para que por la bondad inmerecida de Dios gustase la muerte por todo [hombre].
(Isaías 25:7-8) 7 Y en esta montaña él ciertamente se tragará la cara de la envoltura que está envuelta sobre todos los pueblos, y la obra tejida que está entretejida sobre todas las naciones. 8 Él realmente se tragará a la muerte para siempre, y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro. Y el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo [lo] ha hablado.
(1 Corintios 15:22) 22 Porque así como en Adán todos están muriendo, así también en el Cristo todos serán vivificados.
(1 Corintios 15:26) 26 Como el último enemigo, la muerte ha de ser reducida a nada.
(Romanos 6:23) 23 Porque el salario que el pecado paga es muerte, pero el don que Dios da es vida eterna por Cristo Jesús nuestro Señor.
(Revelación 5:9-10) 9 Y cantan una canción nueva, y dicen: “Eres digno de tomar el rollo y de abrir sus sellos, porque fuiste degollado y con tu sangre compraste para Dios personas de toda tribu y lengua y pueblo y nación, 10 e hiciste que fueran un reino y sacerdotes para nuestro Dios, y han de reinar sobre la tierra”.
6. a) De todos los cambios que hará Jehová, ¿cuál espera usted con más ansias? b) ¿De qué tres maneras podemos mostrar agradecimiento?
RESPUESTA A): La Tierra será un paraíso, los enfermos se curarán y los muertos volverán a vivir. Amamos mucho a Jehová y a Jesús por este maravilloso regalo.
RESPUESTA B): 1) seguir con mucho cuidado los pasos de Jesús, 2) tratar con amor y cariño a nuestros hermanos, y 3) perdonar de corazón a quienes nos ofenden.
6 El regalo que nos ha hecho Dios incluye también la desaparición de las enfermedades, la transformación de la Tierra en un paraíso y la resurrección de los muertos (Is. 33:24; 35:5, 6; Juan 5:28, 29). No cabe duda: tenemos razones de sobra para querer a Jehová y a Jesús por tan maravilloso regalo. Ahora bien, sigue sin responderse esta pregunta: ¿qué cosas debemos hacer para mostrar nuestro agradecimiento? Veamos tres: 1) seguir con mucho cuidado los pasos de Jesús, 2) tratar con amor y cariño a nuestros hermanos, y 3) perdonar de corazón a quienes nos ofenden.
LENGUAJE SENCILLO: 6 ¿Qué otras cosas buenas incluye el regalo que Dios nos ha hecho? La Tierra será un paraíso, los enfermos se curarán y los muertos volverán a vivir (Isaías 33:24; 35:5, 6; Juan 5:28, 29). Amamos mucho a Jehová y a Jesús por este maravilloso regalo. ¿Cómo podemos demostrar que estamos agradecidos? Primero, copiando el ejemplo de Cristo. Segundo, amando a nuestros hermanos. Y tercero, perdonando a los demás de corazón.
- 6 -
(Isaías 33:24) 24 Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en [la tierra] constará de los que habrán sido perdonados por su error.
(Isaías 35:5-6) 5 En aquel tiempo los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo, y la lengua del mudo clamará con alegría. Pues en el desierto habrán brotado aguas, y torrentes en la llanura desértica.
(Juan 5:28-29) 28 No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.
“EL AMOR QUE EL CRISTO TIENE NOS OBLIGA”
7, 8. a) ¿Cómo debe hacernos sentir el amor de Cristo? b) ¿Cómo correspondemos a ese amor?
RESPUESTA A): El amor que Dios nos tiene debería movernos a usar nuestra vida para honrar a Jesús. El apóstol Pablo dijo: “El amor que el Cristo tiene nos obliga” (2 Corintios 5:14, 15).
RESPUESTA B): Debemos copiar el ejemplo de Cristo “con sumo cuidado y atención” (1 Pedro 2:21; 1 Juan 2:6). Cuando obedecemos a Dios y a Cristo, demostramos que los amamos.
7 En primer lugar, debemos sentirnos obligados a vivir para Jesucristo, como dijo el apóstol Pablo: “El amor que el Cristo tiene nos obliga” (lea 2 Corintios 5:14, 15). El cristiano que comprende el gran acto de amor de Jesús no puede menos que sentirse igual que Pablo. Y es que cuando logramos entender lo que Jehová ha hecho por nosotros, nuestro corazón se llena de amor y nos nace el deseo de vivir para Jesús. ¿Cómo lo demostramos?
8 Quienes aman a Jehová siguen el ejemplo y los pasos de Cristo con mucho cuidado y atención (1 Ped. 2:21; 1 Juan 2:6). Otra manera de demostrarles a los dos que los queremos es obedeciéndolos. Jesús dijo: “El que tiene mis mandamientos y los observa, ese es el que me ama. A su vez, el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me mostraré a él claramente” (Juan 14:21; 1 Juan 5:3).
LENGUAJE SENCILLO: 7 En primer lugar, el amor que Dios nos tiene debería movernos a usar nuestra vida para honrar a Jesús. El apóstol Pablo dijo: “El amor que el Cristo tiene nos obliga” (lea 2 Corintios 5:14, 15). Pablo sabía que si agradecemos el amor de Jesús, sentiremos el deseo de amarlo y honrarlo. Cuando entendemos bien lo que Jehová ha hecho por nosotros, nos aseguramos de que nuestra vida honre a Jesús. ¿Cómo hacemos esto?
8 Debemos copiar el ejemplo de Cristo “con sumo cuidado y atención” (1 Pedro 2:21; 1 Juan 2:6). Cuando obedecemos a Dios y a Cristo, demostramos que los amamos. Jesús dijo: “El que tiene mis mandamientos y los observa, ese es el que me ama. A su vez, el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me mostraré a él claramente” (Juan 14:21; 1 Juan 5:3).
- 7 -
(2 Corintios 5:14-15) 14 Porque el amor que el Cristo tiene nos obliga, porque esto es lo que hemos juzgado, que un hombre murió por todos; así pues, todos habían muerto; 15 y murió por todos para que los que viven no vivan ya para sí, sino para el que murió por ellos y fue levantado.
- 8 -
(1 Pedro 2:21) 21 De hecho, ustedes fueron llamados a este [curso], porque hasta Cristo sufrió por ustedes, dejándoles dechado para que sigan sus pasos con sumo cuidado y atención.
(1 Juan 2:6) 6 El que dice que permanece en unión con él está obligado él mismo también a seguir andando así como anduvo aquel.
(Juan 14:21) 21 El que tiene mis mandamientos y los observa, ese es el que me ama. A su vez, el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me mostraré a él claramente”.
(1 Juan 5:3) 3 Pues esto es lo que el amor de Dios significa: que observemos sus mandamientos; y, sin embargo, sus mandamientos no son gravosos,
9. ¿Qué presión sufrimos todos los días?
RESPUESTA: El mundo nos presiona para que hagamos lo que toda la gente hace (Romanos 12:2). Si nos descuidamos, podríamos empezar a copiar lo que hacen los intelectuales, los famosos y las estrellas del deporte (Colosenses 2:8; 1 Juan 2:15-17).
9 Ahora que se acerca la Conmemoración, es bueno hacerse un autoexamen para saber qué rumbo le estamos dando a nuestra vida. Pregúntese: “¿Hasta qué punto estoy siguiendo los pasos de Jesús? ¿Hay algo en lo que pueda mejorar?”. Este examen es muy necesario, pues la sociedad en la que vivimos nos presiona cada día más para que hagamos las cosas a su manera (Rom. 12:2). Si nos descuidamos, podríamos empezar a seguir las ideas de los intelectuales e imitar a los artistas y deportistas de este mundo (Col. 2:8; 1 Juan 2:15-17). ¿Qué nos ayudará a resistir la presión?
LENGUAJE SENCILLO: 9 Ahora que estamos en la temporada de la Conmemoración, deberíamos pensar en cómo estamos usando nuestra vida (vea el recuadro “¿Qué significa?”). Preguntémonos: “¿En qué cosas ya estoy imitando a Jesús? ¿Hay algo en lo que todavía puedo mejorar?”. Es importante que nos hagamos estas preguntas, porque el mundo nos presiona para que hagamos lo que toda la gente hace (Romanos 12:2). Si nos descuidamos, podríamos empezar a copiar lo que hacen los intelectuales, los famosos y las estrellas del deporte (Colosenses 2:8; 1 Juan 2:15-17). ¿Cómo podemos resistir esta presión?
- 9 -
(Romanos 12:2) 2 Y cesen de amoldarse a este sistema de cosas; más bien, transfórmense rehaciendo su mente, para que prueben para ustedes mismos lo que es la buena y la acepta y la perfecta voluntad de Dios.
(Colosenses 2:8) 8 Cuidado: quizás haya alguien que se los lleve como presa suya mediante la filosofía y el vano engaño según la tradición de los hombres, según las cosas elementales del mundo y no según Cristo;
(1 Juan 2:15-17) 15 No estén amando ni al mundo ni las cosas [que están] en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él; 16 porque todo [lo que hay] en el mundo —el deseo de la carne y el deseo de los ojos y la exhibición ostentosa del medio de vida de uno— no se origina del Padre, sino que se origina del mundo. 17 Además, el mundo va pasando, y también su deseo, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
10. a) ¿Qué preguntas deberíamos hacernos ahora que se acerca la Conmemoración? b) ¿Qué debemos hacer después de contestar esas preguntas? (Vea la ilustración del principio).
RESPUESTA A):Preguntémonos: “¿Me daría vergüenza que Jesús viera cómo voy vestido?” (1 Timoteo 2:9, 10). “¿Muestra mi forma de vestir que sigo el ejemplo de Cristo? ¿Le gustarían a Jesús las películas que veo y la música que escucho? ¿Me atrevería a prestarle a Jesús mi teléfono celular o tableta? ¿Podría mostrarle a Jesús mis videojuegos y explicarle por qué me gustan?”.
RESPUESTA B): Si amamos a Jehová, deberíamos deshacernos de cualquier cosa que sea mala para un cristiano, aunque nos cueste mucho (Hechos 19:19, 20). Cuando le dedicamos nuestra vida a Jehová, prometimos usarla para honrar a Cristo. Así que no deberíamos tener nada que nos haga difícil copiar el ejemplo de Jesús (Mateo 5:29, 30;Filipenses 4:8).
10 Esta época de la Conmemoración nos ofrece una buena oportunidad para revisar nuestras pertenencias. Por ejemplo, veamos qué ropa tenemos y preguntémonos: “Si fuera a un lugar en el que estuviera Jesús y llevara puesta esta ropa, ¿me sentiría incómodo?” (lea 1 Timoteo 2:9, 10). “Si me pongo esta ropa, ¿pensará la gente que soy testigo de Jehová?”. Lo mismo podemos hacer con nuestra colección de música y películas. ¿Se sentaría Jesús a ver nuestras películas o a escuchar nuestra música? ¿Nos daría vergüenza que viera las cosas que tenemos en el teléfono, la tableta o la computadora? ¿Podríamos explicarle por qué nos gusta cierto videojuego? El amor que sentimos por Jehová debe impulsarnos a desechar cualquier cosa que no sea digna de un cristiano, sin importar cuánto nos haya costado (Hech. 19:19, 20). Cuando nos dedicamos a Dios, le prometimos que a partir de ese momento usaríamos nuestra vida para seguir los pasos de Cristo. No podemos quedarnos con ninguna cosa que nos estorbe (Mat. 5:29, 30; Filip. 4:8).
LENGUAJE SENCILLO: 10 En esta temporada de la Conmemoración sería bueno que revisáramos nuestra ropa, música, películas, teléfono celular, computadora o tableta. Preguntémonos: “¿Me daría vergüenza que Jesús viera cómo voy vestido?” (lea1 Timoteo 2:9, 10). “¿Muestra mi forma de vestir que sigo el ejemplo de Cristo? ¿Le gustarían a Jesús las películas que veo y la música que escucho? ¿Me atrevería a prestarle a Jesús mi teléfono celular o tableta? ¿Podría mostrarle a Jesús mis videojuegos y explicarle por qué me gustan?”. Si amamos a Jehová, deberíamos deshacernos de cualquier cosa que sea mala para un cristiano, aunque nos cueste mucho (Hechos 19:19, 20). Cuando le dedicamos nuestra vida a Jehová, prometimos usarla para honrar a Cristo. Así que no deberíamos tener nada que nos haga difícil copiar el ejemplo de Jesús (Mateo 5:29, 30;Filipenses 4:8).
- 10 -
(1 Timoteo 2:9-10) 9 Igualmente deseo que las mujeres se adornen en vestido bien arreglado, con modestia y buen juicio, no con estilos de cabellos trenzados y oro o perlas o traje muy costoso, 10 sino como es propio de mujeres que profesan reverenciar a Dios, a saber, mediante buenas obras.
(Hechos 19:19-20) 19 De hecho, buen número de los que habían practicado artes mágicas juntaron sus libros y los quemaron delante de todos. Y calcularon en conjunto los precios de ellos y hallaron que valían cincuenta mil piezas de plata. 20 Así, de una manera poderosa, la palabra de Jehová siguió creciendo y prevaleciendo.
(Mateo 5:29-30) 29 Ahora bien, si ese ojo derecho tuyo te está haciendo tropezar, arráncalo y échalo de ti. Porque más provechoso te es que uno de tus miembros se pierda y no que todo tu cuerpo sea arrojado en el Gehena. 30 También, si tu mano derecha te está haciendo tropezar, córtala y échala de ti. Porque más provechoso te es que uno de tus miembros se pierda y no que todo tu cuerpo vaya a parar al Gehena.
(Filipenses 4:8) 8 Finalmente, hermanos, cuantas cosas sean verdaderas, cuantas sean de seria consideración, cuantas sean justas, cuantas sean castas, cuantas sean amables, cuantas sean de buena reputación, cualquier virtud que haya y cualquier cosa que haya digna de alabanza, continúen considerando estas cosas.
11. a) ¿A qué nos obliga el amor que sentimos por Jehová y Jesús? b) ¿A qué nos puede motivar el amor por los hermanos de la congregación?
RESPUESTA B): ¿Podríamos ayudar a alguien de nuestra congregación a ser precursor en marzo o abril? Claro, no todos podemos ser precursores. Pero sí podemos usar nuestro tiempo y energías para hacer más para Jehová. Si lo hacemos, demostraremos que agradecemos el amor de Cristo, tal como hizo el apóstol Pablo.
11 Nuestro amor por Cristo también debe hacer que sintamos la obligación de dedicarnos de toda alma a predicar y hacer discípulos (Mat. 28:19, 20; Luc. 4:43). En los meses de la Conmemoración tendremos la oportunidad de ser precursores auxiliares de 30 o 50 horas. ¿Se apuntará usted? Un hermano viudo de 84 años quería ser precursor, pero creía que su edad y su salud no se lo permitirían. Sin embargo, los precursores de la zona vinieron en su auxilio, y él pudo cumplir con su meta. Eligieron los territorios más adecuados para él y se turnaron para llevarlo y traerlo. ¿Hay alguien en su congregación que pudiera ser precursor en esta temporada con un poco de ayuda? ¿Podría dársela? Claro está, no todos tendremos la posibilidad de ser precursores, pero todos podemos usar nuestro tiempo y energías a fin de hacer más en la predicación. Esa es otra manera de responder al amor de Cristo, tal como hizo Pablo. ¿Hay algo más que podamos hacer?
LENGUAJE SENCILLO: 11 Algo más que podemos hacer si amamos a Jehová y a Jesús es predicar y enseñar a otros con entusiasmo (Mateo 28:19, 20; Lucas 4:43). En esta época de la Conmemoración, ¿podemos hacer planes para ser precursores auxiliares y dedicar 30 o 50 horas a la predicación? Piense en el caso de un hermano viudo de 84 años. Él pensó que no podía ser precursor auxiliar por la edad y la mala salud. Pero los precursores que vivían cerca se ofrecieron a ayudarlo con el transporte y a elegir un territorio adecuado para él. Gracias a esto, logró predicar 30 horas en un mes. ¿Podríamos ayudar a alguien de nuestra congregación a ser precursor en marzo o abril? Claro, no todos podemos ser precursores. Pero sí podemos usar nuestro tiempo y energías para hacer más para Jehová. Si lo hacemos, demostraremos que agradecemos el amor de Cristo, tal como hizo el apóstol Pablo. ¿Qué más podemos hacer si agradecemos el amor de Dios?
- 11 -
(Mateo 28:19-20) 19 Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, 20 enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas”.
(Lucas 4:43) 43 Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”.
TENEMOS LA OBLIGACIÓN DE AMAR A NUESTROS HERMANOS
12. ¿Qué obligación tenemos los cristianos debido al amor que Dios nos tiene?
RESPUESTA: El amor que Dios nos tiene debería movernos a amar a nuestros hermanos. El apóstol Juan escribió: “Si Dios nos amó así a nosotros, entonces nosotros mismos estamos obligados a amarnos unos a otros” (1 Juan 4:7-11). Si queremos que Dios nos ame, tenemos que amar a nuestros hermanos (1 Juan 3:16).
12 En segundo lugar, el amor de Dios nos obliga a amar a los hermanos. Ya lo dijo el apóstol Juan: “Amados, si Dios nos amó así a nosotros, entonces nosotros mismos estamos obligados a amarnos unos a otros” (1 Juan 4:7-11). Así es, no podemos esperar que Jehová nos quiera a nosotros si nosotros no queremos a nuestros hermanos (1 Juan 3:16). Ahora bien, ese amor no debe ser solo de palabra. ¿Qué podemos hacer para demostrarlo?
LENGUAJE SENCILLO: 12 En segundo lugar, el amor que Dios nos tiene debería movernos a amar a nuestros hermanos. El apóstol Juan escribió: “Si Dios nos amó así a nosotros, entonces nosotros mismos estamos obligados a amarnos unos a otros” (1 Juan 4:7-11). Si queremos que Dios nos ame, tenemos que amar a nuestros hermanos (1 Juan 3:16). ¿Cómo podemos mostrarles amor?
- 12 -
(1 Juan 4:7-11) 7 Amados, continuemos amándonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y adquiere el conocimiento de Dios. 8 El que no ama no ha llegado a conocer a Dios, porque Dios es amor. 9 Por esto el amor de Dios fue manifestado en nuestro caso, porque Dios envió a su Hijo unigénito al mundo para que nosotros consiguiéramos la vida mediante él. 10 El amor consiste en esto, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio propiciatorio por nuestros pecados. 11 Amados, si Dios nos amó así a nosotros, entonces nosotros mismos estamos obligados a amarnos unos a otros.
(1 Juan 3:16) 16 En esto hemos venido a conocer el amor, porque aquel entregó su alma por nosotros; y nosotros estamos obligados a entregar [nuestras] almas por [nuestros] hermanos.
13. ¿Qué ejemplo nos puso Jesús?
RESPUESTA: Jesús nos enseñó cómo podemos amar a los demás. Cuando estuvo en la Tierra, ayudó sobre todo a las personas que tenían un corazón humilde. Curó a los enfermos, cojos, ciegos, sordos y mudos (Mateo 11:4, 5). Jesús fue muy diferente a los líderes religiosos, porque a él le gustaba mucho enseñar a las personas que querían aprender de Dios (Juan 7:49). Amaba a los humildes y se esforzaba por ayudarlos (Mateo 20:28).
13 Jesús nos puso el ejemplo. Cuando vino a la Tierra dio especial atención a quienes más la necesitaban. Curó a cojos, ciegos, sordos y mudos (Mat. 11:4, 5). No era como los fariseos, que trataban mal a los judíos comunes y decían que eran “unos malditos” (Juan 7:49). A él le encantaba enseñar a todo el que deseaba aprender las cosas de Dios. Quería con todo el corazón a esas personas y trabajaba para ellas sin descanso (Mat. 20:28).
LENGUAJE SENCILLO: 13 Con su ejemplo, Jesús nos enseñó cómo podemos amar a los demás. Cuando estuvo en la Tierra, ayudó sobre todo a las personas que tenían un corazón humilde. Curó a los enfermos, cojos, ciegos, sordos y mudos (Mateo 11:4, 5). Jesús fue muy diferente a los líderes religiosos, porque a él le gustaba mucho enseñar a las personas que querían aprender de Dios (Juan 7:49). Amaba a los humildes y se esforzaba por ayudarlos (Mateo 20:28).
- 13 -
(Mateo 11:4-5) 4 En respuesta, Jesús les dijo: “Vayan e informen a Juan lo que oyen y ven: 5 Los ciegos ven otra vez, y los cojos andan, los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen, y los muertos son levantados, y a los pobres se declaran las buenas nuevas;
(Juan 7:49) 49 Pero esta muchedumbre que no conoce la Ley son unos malditos”.
(Mateo 20:28) 28 Así como el Hijo del hombre no vino para que se le ministrara, sino para ministrar y para dar su alma en rescate en cambio por muchos”.
¿Podría ayudar a algún hermano mayor en la predicación? (Vea el párrafo 14).
14. ¿Qué cosas podría hacer para demostrarles a los hermanos de su congregación que los quiere?
RESPUESTA: Podríamos visitarlos, llevarles algo de comer, ayudarlos con los quehaceres de la casa, llevarlos a las reuniones o invitarlos a predicar (Lucas 14:12-14).
14 La llegada de la Conmemoración nos da una oportunidad más, la de seguir el ejemplo de Jesús buscando maneras de ayudar a los hermanos de la congregación. De seguro hay a quienes les vendría bien una muestra de cariño, como por ejemplo, a los mayores. ¿Por qué no visita a estos queridos hermanos? Quizás pueda llevarles algo de comer, ayudarlos con tareas y reparaciones de su casa, llevarlos a la reunión o invitarlos a predicar (lea Lucas 14:12-14). No lo olvidemos: el amor de Dios nos obliga a buscar maneras de demostrar que queremos a nuestros hermanos.
LENGUAJE SENCILLO: 14 La temporada de la Conmemoración es una buena época para pensar en cómo podemos ayudar a los hermanos en la congregación, sobre todo a los mayores. ¿Podríamos visitarlos, llevarles algo de comer, ayudarlos con los quehaceres de la casa, llevarlos a las reuniones o invitarlos a predicar? (LeaLucas 14:12-14). El amor que Dios nos tiene debe movernos a mostrarles amor a nuestros hermanos.
- 14 -
(Lucas 14:12-14) 12 En seguida prosiguió a decir también al que lo había invitado: “Cuando des una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos. Quizás alguna vez ellos también te inviten a ti en cambio, y esto llegue a ser tu pago correspondiente. 13 Pero cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los cojos, a los ciegos; 14 y serás feliz, porque ellos no tienen con qué pagártelo. Pues se te pagará en la resurrección de los justos”.
PERDONEMOS A NUESTROS HERMANOS
15. ¿Qué debemos reconocer todos?
RESPUESTA: Todos debemos reconocer que Dios nos ha perdonado una gran deuda. Así que el amor que Dios nos tiene debería movernos a perdonar a nuestros hermanos. Todos hemos heredado el pecado y la muerte de Adán, así que nadie puede decir que no necesita el sacrificio de Jesús.
15 En tercer lugar, el amor de Jehová nos obliga a perdonarnos. Todos somos hijos de Adán, todos somos pecadores y todos estamos condenados a muerte. Ninguno puede decir que no necesite el rescate de Cristo. Hasta el más fiel de los siervos de Dios necesita ese bondadoso e inmerecido regalo. Se nos ha perdonado una gran deuda, como lo demuestra una de las parábolas de Jesús.
LENGUAJE SENCILLO: 15 En tercer lugar, el amor que Dios nos tiene debería movernos a perdonar a nuestros hermanos. Todos hemos heredado el pecado y la muerte de Adán, así que nadie puede decir que no necesita el sacrificio de Jesús. Hasta el siervo más fiel de Dios lo necesita. Todos debemos reconocer que Dios nos ha perdonado una gran deuda. ¿Por qué es importante que lo reconozcamos? Veremos la respuesta en un ejemplo que Jesús dio.
16, 17. ¿Qué nos enseña la historia del rey que le perdonó a su esclavo una enorme deuda?
RESPUESTA: Que cuando Jehová nos perdona los pecados, nos ha perdonado una deuda muy grande. Si agradecemos el perdón de Jehová, perdonaremos de corazón a los demás. Si queremos que Jehová nos ame y perdone, tenemos que amar y perdonar a nuestros hermanos (Mateo 6:14, 15). Es cierto que perdonar no cambia el pasado, pero nos ayudará a tener un futuro más feliz.
16 Jesús contó la historia de un rey que le perdonó a uno de sus esclavos una deuda de 60 millones de denarios (10.000 talentos). Sin embargo, este esclavo no estuvo dispuesto a perdonar una deuda de tan solo 100 denarios a uno de sus compañeros. Cuando el rey se enteró, se puso furioso. ¿Cómo pudo ser tan malo su esclavo después de la deuda tan grande que acababa de perdonarle? Lo mandó llamar y le dijo: “Yo te cancelé toda aquella deuda, cuando me suplicaste. ¿No deberías tú, en cambio, haberle tenido misericordia a tu coesclavo, como yo también te tuve misericordia a ti?” (Mat. 18:23-35). Sí, el hombre estaba obligado a perdonar a su compañero, pues su amo había sido muy compasivo con él. Igual que aquel rey, Jehová nos ha perdonado una deuda enorme: nuestros pecados. ¿Qué se espera de nosotros a cambio?
17 En vista de lo cerca que está la Conmemoración, debemos preguntarnos si hay algún hermano al que nos esté costando perdonar. Si es así, este es el momento de seguir el ejemplo de Jehová, un Dios que está más que dispuesto a pasar por alto nuestras faltas (Neh. 9:17; Sal. 86:5). Como agradecemos su misericordia, nos esforzamos por perdonar de corazón. Después de todo, no podemos esperar que él nos ame y nos perdone si nosotros no hacemos lo mismo con los demás (Mat. 6:14, 15). Aunque es cierto que eso no puede cambiar el pasado, sí puede cambiar nuestro futuro... para bien.
LENGUAJE SENCILLO: 16 Jesús contó una historia de un esclavo que le debía a un rey 60 millones de monedas de plata. Pero el rey le perdonó esa deuda tan grande. Más tarde, ese mismo esclavo no perdonó a otro esclavo una deuda de solo 100 monedas de plata. Si el esclavo hubiera agradecido el perdón del rey, habría perdonado a su compañero. Cuando el rey se enteró de lo que había hecho el esclavo malo, se enojó muchísimo. Por eso el rey lo llamó y le dijo: “Yo te cancelé toda aquella deuda, cuando me suplicaste. ¿No deberías tú, en cambio, haberle tenido misericordia a tu coesclavo, como yo también te tuve misericordia a ti?” (Mateo 18:23-35). ¿Qué quiso enseñar Jesús con este ejemplo? Que cuando Jehová nos perdona los pecados, nos ha perdonado una deuda muy grande. Si estamos agradecidos, ¿qué deberíamos hacer?
17 Mientras nos preparamos para la Conmemoración, pensemos: “¿Me ha tratado mal algún hermano? ¿Me cuesta perdonarlo?”. Entonces sigamos el ejemplo de Jehová, que está “listo para perdonar” (Salmo 86:5; Nehemías 9:17). Si agradecemos el perdón de Jehová, perdonaremos de corazón a los demás. Si queremos que Jehová nos ame y perdone, tenemos que amar y perdonar a nuestros hermanos (Mateo 6:14, 15). Es cierto que perdonar no cambia el pasado, pero nos ayudará a tener un futuro más feliz.
- 16 -
(Mateo 18:23-35) 23 ”Por eso el reino de los cielos ha llegado a ser semejante a un hombre, un rey, que quiso ajustar cuentas con sus esclavos. 24 Cuando comenzó a ajustarlas, le fue traído un hombre que le debía diez mil talentos [=60.000.000 de denarios]. 25 Pero como no tenía con qué pagar[lo], su amo ordenó que fueran vendidos él y su esposa y sus hijos y todas las cosas que tenía, y que se hiciera el pago. 26 Por lo tanto, el esclavo cayó y se puso a rendirle homenaje, diciendo: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. 27 Enternecido por esto, el amo de aquel esclavo lo dejó ir libre y canceló su deuda. 28 Pero aquel esclavo salió y encontró a uno de sus coesclavos que le debía cien denarios; y, agarrándolo, lo ahogaba, diciendo: ‘Paga todo lo que debes’. 29 Con eso, su coesclavo cayó y se puso a suplicarle, diciendo: ‘Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré’. 30 Sin embargo, él no quiso, sino que se fue e hizo que lo echaran en prisión hasta que pagara lo que se debía. 31 Por lo tanto, al ver sus coesclavos las cosas que habían sucedido, se contristaron mucho, y fueron y aclararon a su amo todo lo que había sucedido. 32 Entonces su amo mandó llamarlo y le dijo: ‘Esclavo inicuo, yo te cancelé toda aquella deuda, cuando me suplicaste. 33 ¿No deberías tú, en cambio, haberle tenido misericordia a tu coesclavo, como yo también te tuve misericordia a ti?’. 34 Con eso, su amo, provocado a ira, lo entregó a los carceleros, hasta que pagara todo lo que se debía. 35 Del mismo modo también tratará mi Padre celestial con ustedes si no perdonan de corazón cada uno a su hermano”.
- 17 -
(Nehemías 9:17) 17 De manera que rehusaron escuchar, y no se acordaron de tus maravillosos actos que ejecutaste con ellos, sino que endurecieron su cerviz y nombraron un cabeza para volver a su servidumbre en Egipto. Pero tú eres un Dios de actos de perdón, benévolo y misericordioso, tardo para la cólera y abundante en bondad amorosa, y no los dejaste.
(Salmos 86:5) 5 Porque tú, oh Jehová, eres bueno y estás listo para perdonar; y la bondad amorosa para con todos los que te invocan es abundante.
(Mateo 6:14-15) 14 ”Porque si perdonan a los hombres sus ofensas, su Padre celestial también los perdonará a ustedes; 15 mientras que si no perdonan a los hombres sus ofensas, tampoco perdonará su Padre las ofensas de ustedes.
18. ¿Cómo ayudó el amor de Dios a Lily a aguantar los defectos de Carolina?
RESPUESTA: Aunque Lily la ayudaba mucho, Carol siempre se quejaba por todo. A veces no era fácil llevarse bien con ella. Pero Lily se esforzaba por pensar en las buenas cualidades de Carol. Gracias a eso, Lily la ayudó durante varios años, hasta que Carol enfermó y murió. Lily dice que tiene muchas ganas de que Carol resucite para conocerla cuando sea perfecta.
18 Hay que reconocer que no siempre es fácil aguantar los defectos de nuestros hermanos (lea Colosenses 3:13, 14 y Efesios 4:32). Lily lo sabe por experiencia propia, pues pasó años ayudando a Carolina, una hermana viuda de su congregación. [1] (NOTA: [1] (párrafo 18): Se han cambiado los nombres.) Entre otras cosas, la llevaba y la traía en su automóvil y le hacía las compras; era muy buena con ella. Sin embargo, Carolina tenía un carácter muy difícil y protestaba por todo. Aun así, Lily intentaba ver sus cualidades más que sus defectos. Al final, Carolina enfermó y murió. “A pesar de todo —dice Lily—, tengo muchas ganas de volver a verla en el Paraíso. Quiero saber cómo será cuando sea perfecta”. En efecto, llegará el día en que desaparezcan todas las imperfecciones. Mientras tanto, el amor de Dios debe motivarnos a tolerar a nuestros hermanos.
LENGUAJE SENCILLO: 18 A veces no es fácil soportar los defectos de nuestros hermanos y hermanas (lea Efesios 4:32 y Colosenses 3:13, 14). Veamos el ejemplo de una hermana llamada Lily. [1] Ella se ofreció para ayudar a una hermana viuda llamada Carol. Lily la llevaba a todas partes, la ayudaba con sus compras y otras cosas. Aunque Lily la ayudaba mucho, Carol siempre se quejaba por todo. A veces no era fácil llevarse bien con ella. Pero Lily se esforzaba por pensar en las buenas cualidades de Carol. Gracias a eso, Lily la ayudó durante varios años, hasta que Carol enfermó y murió. Lily dice que tiene muchas ganas de que Carol resucite para conocerla cuando sea perfecta. Si agradecemos el amor de Dios, nosotros también podremos soportar los defectos de nuestros hermanos. Además, este amor nos ayuda a esperar el día en que todos seamos perfectos y no cometamos más errores.
- 18 -
(Colosenses 3:13-14) 13 Continúen soportándose unos a otros y perdonándose liberalmente unos a otros si alguno tiene causa de queja contra otro. Como Jehová los perdonó liberalmente a ustedes, así también háganlo ustedes. 14 Pero, además de todas estas cosas, [vístanse de] amor, porque es un vínculo perfecto de unión.
(Efesios 4:32) 32 Más bien háganse bondadosos unos con otros, tiernamente compasivos, y perdónense liberalmente unos a otros, así como Dios también por Cristo liberalmente los perdonó a ustedes.
19. ¿Qué hará usted para agradecer el valiosísimo regalo que nos ha dado Jehová?
RESPUESTA: Aprovechemos la temporada de la Conmemoración para pensar en todo lo que Jehová y Jesús han hecho por nosotros. Demostremos todos los días que estamos agradecidos. Copiemos el ejemplo de Cristo, amemos a nuestros hermanos y perdonemos de corazón.
19 No cabe la menor duda: Jehová nos ha dado una “indescriptible dádiva”, un valiosísimo regalo. Nunca lo olvidemos. Aprovechemos la llegada de la Conmemoración para pensar y meditar en todo lo que Jehová y Jesús han hecho por nosotros. Eso llenará nuestro corazón de agradecimiento y nos impulsará a seguir con mucho cuidado los pasos de Jesús, a tratar con amor y cariño a nuestros hermanos y a perdonar de corazón a quienes nos ofendan.
LENGUAJE SENCILLO: 19 Sin duda, Jehová nos ha hecho un regalo maravilloso. Aprovechemos la temporada de la Conmemoración para pensar en todo lo que Jehová y Jesús han hecho por nosotros. Demostremos todos los días que estamos agradecidos. Copiemos el ejemplo de Cristo, amemos a nuestros hermanos y perdonemos de corazón.
¿QUÉ SIGNIFICA?
· Temporada de la Conmemoración: Los días antes de la Conmemoración, durante esta o poco después. Esta temporada puede incluir los meses de marzo, abril y mayo
PONGA A PRUEBA SU MEMORIA
· ¿Qué cosas debemos hacer para agradecer el amor de Jesús?
· ¿Por qué debemos querer a nuestros hermanos?
· ¿Por qué debemos perdonarnos los cristianos?

