ESTUDIO DE LA ATALAYA (28 de Marzo a 3 de Abril)
¿Por qué nos protege y nos hace felices trabajar con Dios?
“En colaboración con él, nosotros también les suplicamos que no acepten la bondad inmerecida de Dios y dejen de cumplir su propósito” (2 COR. 6:1).
CANCIONES 75 Y 74
¿POR QUÉ DECIMOS QUE PREDICAR...
· ... nos hace felices?
· ... nos acerca a Jehová y a nuestros hermanos?
· ... nos protege?
1. Aunque Jehová es el Dios supremo, ¿qué invitación ha hecho a sus siervos?
RESPUESTA: Les da a otros la oportunidad de trabajar con él. Así les demuestra que los quiere mucho.
JEHOVÁ es el Dios supremo, el Creador de todas las cosas y el Ser más sabio y poderoso de todo el universo. Job entendió este hecho. Por eso, cuando Dios le habló de las maravillas de la creación, dijo: “He llegado a saber que tú todo lo puedes, y no hay idea que te sea irrealizable” (Job 42:2). Así es, Jehová puede hacer cualquier cosa que se proponga, y sin la ayuda de nadie. Sin embargo, en su amor, invita a sus siervos a trabajar con él.
LENGUAJE SENCILLO: JEHOVÁ hizo todas las cosas. Él es más sabio y poderoso que nadie. En una ocasión, Job dijo que había aprendido que Dios puede hacer todo lo que se propone. Para él no hay nada imposible (Job 42:2). Además, no necesita que nadie lo ayude. Aun así, les da a otros la oportunidad de trabajar con él. Así les demuestra que los quiere mucho.
(Job 42:2) 2 “He llegado a saber que tú todo lo puedes, y no hay idea que te sea irrealizable.
2. ¿Qué importante tarea recibió Jesús?
RESPUESTA: Le dio a su Hijo un trabajo muy importante. Dejó que lo ayudara a hacer todas las demás cosas (Juan 1:1-3, 18). El apóstol Pablo dijo que mediante Jesús “todas las otras cosas fueron creadas en los cielos y sobre la tierra, las cosas visibles y las cosas invisibles”.
2 Después de crear a su Hijo, Jehová le pidió que lo ayudara a crear todas las demás cosas que hay en los cielos y en la Tierra (Juan 1:1-3, 18). El apóstol Pablo escribió lo siguiente acerca de Jesús: “Por medio de él todas las otras cosas fueron creadas en los cielos y sobre la tierra, las cosas visibles y las cosas invisibles, no importa que sean tronos, o señoríos, o gobiernos, o autoridades. Todas las otras cosas han sido creadas mediante él y para él” (Col. 1:15-17). Jehová dejó que su Hijo colaborara con él en esa extraordinaria labor y se aseguró de que todo el mundo se enterara. ¡Qué gran honor!
LENGUAJE SENCILLO: 2 La primera cosa que Dios creó fue su Hijo, Jesús. Luego le dio a su Hijo un trabajo muy importante. Dejó que lo ayudara a hacer todas las demás cosas (Juan 1:1-3, 18). El apóstol Pablo dijo que mediante Jesús “todas las otras cosas fueron creadas en los cielos y sobre la tierra, las cosas visibles y las cosas invisibles”. También dijo que “todas las otras cosas han sido creadas mediante él y para él” (Colosenses 1:15-17). Así que Jehová honró a Jesús dándole un trabajo muy importante y contándoselo a los demás.
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(Juan 1:1-3) 1 En [el] principio la Palabra era, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era un dios. 2 Este estaba en [el] principio con Dios. 3 Todas las cosas vinieron a existir por medio de él, y sin él ni siquiera una cosa vino a existir. Lo que ha venido a existir
(Juan 1:18) 18 A Dios ningún hombre lo ha visto jamás; el dios unigénito que está en [la posición del] seno para con el Padre es el que lo ha explicado.
(Colosenses 1:15-17) 15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación; 16 porque por medio de él todas las [otras] cosas fueron creadas en los cielos y sobre la tierra, las cosas visibles y las cosas invisibles, no importa que sean tronos, o señoríos, o gobiernos, o autoridades. Todas las [otras] cosas han sido creadas mediante él y para él. 17 También, él es antes de todas las [otras] cosas y por medio de él se hizo que todas las [otras] cosas existieran,
3. a) ¿Qué invitación recibió Adán? b) ¿Por qué le hizo Jehová esa invitación?
RESPUESTA a): Adán recibió la invitación de trabajar con Jehová. Por ejemplo, dejó que lo ayudara a ponerles nombre a los animales (Génesis 2:19, 20). Seguro que Adán disfrutó mucho haciendo este trabajo. Para elegir cada nombre, estudió cómo era cada animal y qué cosas hacía. Además, le encargó que convirtiera toda la Tierra en un paraíso (Génesis 1:27, 28).
RESPUESTA b): Jehová podía haber hecho este trabajo, porque él creó todos los animales. Pero como quería mucho a Adán, dejó que lo ayudara.
3 Jehová también ha invitado a los seres humanos a trabajar con él. A Adán le dio la tarea de poner nombres a los animales (Gén. 2:19, 20). Imagínese al primer hombre estudiando el comportamiento y las características de los animales para decidir qué nombre les pondría. ¡Qué trabajo tan hermoso! Jehová pudo haber realizado él mismo esa labor; al fin y al cabo, él los creó. Pero dejó que Adán lo hiciera y así le demostró que lo quería mucho. También le dio la oportunidad de extender el jardín de Edén por toda la Tierra (Gén. 1:27, 28). Lamentablemente, Adán decidió dejar de trabajar con Jehová, y el resultado fue un desastre (Gén. 3:17-19, 23).
LENGUAJE SENCILLO: 3 Jehová también ha dejado que los seres humanos trabajemos con él. Por ejemplo, dejó que Adán lo ayudara a ponerles nombre a los animales (Génesis 2:19, 20). Seguro que Adán disfrutó mucho haciendo este trabajo. Para elegir cada nombre, estudió cómo era cada animal y qué cosas hacía. Jehová podía haber hecho este trabajo, porque él creó todos los animales. Pero como quería mucho a Adán, dejó que lo ayudara. Además, le encargó que convirtiera toda la Tierra en un paraíso (Génesis 1:27, 28). Pero con el tiempo, Adán decidió dejar de trabajar con Jehová. Como resultado, Adán y todos los que venimos de él hemos sufrido mucho (Génesis 3:17-19, 23).
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(Génesis 2:19-20) 19 Ahora bien, Jehová Dios estaba formando del suelo toda bestia salvaje del campo y toda criatura voladora de los cielos, y empezó a traerlas al hombre para ver lo que llamaría a cada una; y lo que el hombre la llamaba, a cada alma viviente, ese era su nombre. 20 De modo que el hombre iba dando nombres a todos los animales domésticos y a las criaturas voladoras de los cielos y a toda bestia salvaje del campo, pero para el hombre no se halló ayudante como complemento de él.
(Génesis 1:27-28) 27 Y Dios procedió a crear al hombre a su imagen, a la imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó. 28 Además, los bendijo Dios y les dijo Dios: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla, y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra”.
(Génesis 3:17-19) 17 Y a Adán dijo: “Porque escuchaste la voz de tu esposa y te pusiste a comer del árbol respecto del cual te di este mandato: ‘No debes comer de él’, maldito está el suelo por tu causa. Con dolor comerás su producto todos los días de tu vida. 18 Y espinos y cardos hará crecer para ti, y tienes que comer la vegetación del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que vuelvas al suelo, porque de él fuiste tomado. Porque polvo eres y a polvo volverás”.
(Génesis 3:23) 23 Con eso Jehová Dios lo echó del jardín de Edén para que cultivara el suelo del cual había sido tomado.
4. ¿Quiénes más ayudaron a Jehová a realizar su propósito?
RESPUESTA: Más tarde, Dios dejó que otras personas trabajaran con él. Por ejemplo, Noé hizo un arca para que él y su familia se salvaran del Diluvio. Moisés sacó a Israel de Egipto. Josué llevó a los israelitas a la tierra que Dios les había prometido. Salomón hizo el templo de Jerusalén. Y María fue la madre de Jesús.
4 Hubo otras personas a las que Jehová invitó a trabajar con él: Noé construyó un arca para que él y su familia sobrevivieran al Diluvio. Moisés sacó a los israelitas de Egipto, y Josué los metió en la Tierra Prometida. Salomón construyó el templo en Jerusalén. María fue la madre de Jesús. Jehová usó a estos hombres y mujeres fieles y a muchos más para realizar su propósito.
LENGUAJE SENCILLO: 4 Más tarde, Dios dejó que otras personas trabajaran con él. Por ejemplo, Noéhizo un arca para que él y su familia se salvaran del Diluvio. Moisés sacó a Israel de Egipto. Josué llevó a los israelitas a la tierra que Dios les había prometido.Salomón hizo el templo de Jerusalén. Y María fue la madre de Jesús. Estos siervos fieles y muchos otros han trabajado con Jehová para que se cumpla lo que él decide.
5. a) ¿Qué labor nos ha pedido Jehová que le ayudemos a hacer? b) ¿Necesita nuestra ayuda? (Vea la ilustración del principio).
RESPUESTA a): Hoy día, Jehová nos invita a hacer todo lo que podamos para apoyar su gobierno. Podemos hacerlo de muchas formas. Y aunque no todos podemos hacer lo mismo, todos podemos predicar el mensaje del Reino.
RESPUESTA b): No. Si quisiera, él podría hablarle a la gente desde el cielo. Y Jesús dijo que hasta podría hacer que las piedras le hablaran a la gente del Rey del Reino (Lucas 19:37-40). Pero Dios deja que seamos sus “colaboradores” (1 Corintios 3:9).
5 Hoy, Jehová nos invita a darle todo nuestro apoyo al Reino, y hay muchas maneras de colaborar. Quizás no podamos participar en algunas de ellas; lo que sí podemos hacer todos es predicar. Claro, Dios no nos necesita para llevar a cabo esa labor. Él podría hablarle a la gente directamente desde el cielo; hasta podría hacer que las piedras hablaran del Reino, como dijo Jesús (Luc. 19:37-40). Aun así, nos permite ser sus colaboradores (1 Cor. 3:9). El apóstol Pablo escribió:“En colaboración con él, nosotros también les suplicamos que no acepten la bondad inmerecida de Dios y dejen de cumplir su propósito” (2 Cor. 6:1). Trabajar con Jehová es un honor inmerecido, pero nos alegra que nos lo haya dado. Veamos por qué.
LENGUAJE SENCILLO: 5 Hoy día, Jehová nos invita a hacer todo lo que podamos para apoyar su gobierno. Podemos hacerlo de muchas formas. Y aunque no todos podemos hacer lo mismo, todos podemos predicar el mensaje del Reino. ¿Necesita Jehová que lo ayudemos a hacer este trabajo? No. Si quisiera, él podría hablarle a la gente desde el cielo. Y Jesús dijo que hasta podría hacer que las piedras le hablaran a la gente del Rey del Reino (Lucas 19:37-40). Pero Dios deja que seamos sus “colaboradores” (1 Corintios 3:9). El apóstol Pablo escribió: “En colaboración con él, nosotros también les suplicamos que no acepten la bondad inmerecida de Dios y dejen de cumplir su propósito” (2 Corintios 6:1). Trabajar con Jehová es un gran honor. Veamos algunas razones por las que nos hace muy felices.
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(Lucas 19:37-40) 37 Tan pronto como se acercó al camino que baja del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos comenzó a regocijarse y a alabar a Dios en voz alta respecto a todas las obras poderosas que habían visto, 38 y decían: “¡Bendito es El que viene como Rey en el nombre de Jehová! ¡Paz en el cielo, y gloria en los lugares más altos!”. 39 Sin embargo, algunos de los fariseos de entre la muchedumbre le dijeron: “Maestro, reprende a tus discípulos”. 40 Pero en respuesta él dijo: “Les digo: Si estos permanecieran callados, las piedras clamarían”.
(1 Corintios 3:9) 9 Porque somos colaboradores de Dios. Ustedes son campo de Dios bajo cultivo, edificio de Dios.
(2 Corintios 6:1) 6 En colaboración con él, nosotros también les suplicamos que no acepten la bondad inmerecida de Dios y dejen de cumplir su propósito.
TRABAJAR CON JEHOVÁ NOS HACE FELICES
6. ¿Cómo se sentía Jesús trabajando al lado de su Padre?
RESPUESTA: Jesús dijo: “Estuve alegre delante de él todo el tiempo” (Proverbios 8:22, 30). Trabajar con su Padre le dio mucha satisfacción porque hizo muchas cosas y porque sabía que Dios lo amaba.
6 Trabajar al lado de Jehová siempre ha hecho felices a sus siervos. Uno de ellos es Jesús, el primer Hijo de Dios. Según la Biblia, antes de venir a la Tierra dijo: “Jehová mismo me produjo como el principio de su camino [...]. Llegué a estar a su lado como un obrero maestro [...] con quien él estuvo especialmente encariñado día a día, y estuve alegre delante de él todo el tiempo” (Prov. 8:22, 30). Jesús trabajó muy contento al lado de Dios, feliz por sus logros y por sentir el cariño de su Padre. ¿Qué se puede decir de nosotros?
LENGUAJE SENCILLO: 6 A los siervos de Dios siempre nos ha dado alegría trabajar con Jehová. Antes de venir a la Tierra, Jesús trabajó para Jehová como un “obrero maestro”, o sea, un experto artesano. Él sabía que Dios lo quería mucho y dijo: “Estuve alegre delante de él todo el tiempo” (Proverbios 8:22, 30). Trabajar con su Padre le dio mucha satisfacción porque hizo muchas cosas y porque sabía que Dios lo amaba. ¿Y nosotros?
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(Proverbios 8:22) 22 ”Jehová mismo me produjo como el principio de su camino, el más temprano de sus logros de mucho tiempo atrás.
(Proverbios 8:30) 30 entonces llegué a estar a su lado como un obrero maestro, y llegué a ser aquella con quien él estuvo especialmente encariñado día a día, y estuve alegre delante de él todo el tiempo,
¿Hay otro trabajo que produzca más satisfacciones que enseñarle la verdad a alguien? (Vea el párrafo 7).
7. ¿Por qué nos sentimos felices cuando predicamos?
RESPUESTA: Porque vemos lo felices que ellos se sienten cuando aprenden lo que enseña la Biblia y empiezan a conocer a Dios. Nos emociona ver cómo hacen cambios en su forma de ser y en su vida. Sabemos que hacerse amigos de Dios les da la oportunidad de vivir para siempre (2 Corintios 5:20). Sin duda, la predicación es el trabajo más importante que hay y el que más felicidad nos puede dar.
7 Jesús dijo que dar y recibir nos hace felices (Hech. 20:35). Por ejemplo, cuando conocimos la verdad nos sentimos muy contentos. Y compartirla ahora con la gente también nos alegra. Muchas personas desean conocer a Dios y comienzan a estudiar. Poco a poco van entendiendo y valorando lo que aprenden. Su forma de pensar y de vivir cambia. ¿Verdad que eso nos hace felices? Está claro que la predicación es muy importante, pues le da a la gente la oportunidad de reconciliarse con Dios y vivir para siempre (2 Cor. 5:20). ¿Acaso existe otro trabajo que produzca más satisfacciones?
LENGUAJE SENCILLO: 7 Jesús dijo que nos sentimos felices cuando damos algo y también cuando recibimos algo (Hechos 20:35). Cuando nos enseñaron la verdad, nos dio mucha alegría. Pero cuando enseñamos la verdad a otros, también nos sentimos alegres y satisfechos. ¿Por qué? Porque vemos lo felices que ellos se sienten cuando aprenden lo que enseña la Biblia y empiezan a conocer a Dios. Nos emociona ver cómo hacen cambios en su forma de ser y en su vida. Sabemos que hacerse amigos de Dios les da la oportunidad de vivir para siempre (2 Corintios 5:20). Sin duda, la predicación es el trabajo más importante que hay y el que más felicidad nos puede dar.
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(Hechos 20:35) 35 En todas las cosas les he exhibido que por medio de laborar así tienen que prestar ayuda a los que son débiles, y tienen que tener presentes las palabras del Señor Jesús, cuando él mismo dijo: ‘Hay más felicidad en dar que en recibir’”.
(2 Corintios 5:20) 20 Somos, por lo tanto, embajadores en sustitución de Cristo, como si Dios estuviera suplicando mediante nosotros. Como sustitutos por Cristo rogamos: “Reconcíliense con Dios”.
8. ¿Cómo se sienten Marco y Franco de trabajar con Jehová?
RESPUESTA: Marco dice: “No puedo explicar con palabras lo feliz que me siento de darle lo mejor de mí a Jehová y no a alguien que se va a olvidar de mi trabajo”. Y Franco dice: “Todos los días, Jehová usa la Biblia, las publicaciones cristianas y las reuniones para recordarnos lo mucho que nos quiere. Aunque a nosotros nos parezca que hacemos poco, nuestros esfuerzos son muy importantes para él. Por eso, trabajar con Dios me hace muy feliz y me da muchas razones para vivir”.
8 Aunque nos alegra ver que hay gente que desea conocer la verdad, nos alegra más saber que estamos haciendo la voluntad de Dios y que él valora nuestros esfuerzos por servirle (lea 1 Corintios 15:58). Marco, que vive en Italia, nos cuenta: “No puedo explicar con palabras lo feliz que me siento de darle lo mejor de mí a Jehová y no a alguien que se va a olvidar de mi trabajo”. Algo parecido dice Franco, también desde Italia: “Todos los días, Jehová usa la Biblia, las publicaciones cristianas y las reuniones para recordarnos lo mucho que nos quiere. Aunque a nosotros nos parezca que hacemos poco, nuestros esfuerzos son muy importantes para él. Por eso, trabajar con Dios me hace muy feliz y me da muchas razones para vivir”.
LENGUAJE SENCILLO: 8 Cuando ayudamos a otros a conocer a Dios, sabemos que Jehová está contento con nosotros y valora nuestros esfuerzos. Esto también nos da alegría y satisfacción (lea 1 Corintios 15:58). Un Testigo de Italia llamado Marco dice: “No puedo explicar con palabras lo feliz que me siento de darle lo mejor de mí a Jehová y no a alguien que se va a olvidar de mi trabajo”. Otro Testigo de Italia llamado Franco dice: “Todos los días, Jehová usa la Biblia, las publicaciones cristianas y las reuniones para recordarnos lo mucho que nos quiere. Aunque a nosotros nos parezca que hacemos poco, nuestros esfuerzos son muy importantes para él. Por eso, trabajar con Dios me hace muy feliz y me da muchas razones para vivir”.
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(1 Corintios 15:58) 58 Por consiguiente, amados hermanos míos, háganse constantes, inmovibles, siempre teniendo mucho que hacer en la obra del Señor, sabiendo que su labor no es en vano en lo relacionado con [el] Señor.
TRABAJAR CON JEHOVÁ NOS UNE A ÉL Y A NUESTROS HERMANOS
9. a) ¿Qué relación tienen Jehová y Jesús? b) ¿Cómo llegaron a tener esa relación?
RESPUESTA a): Trabajaron juntos tal vez por miles de millones de años. Ellos llegaron a quererse tanto que nada podía separarlos. Con razón Jesús dijo: “Yo y el Padre somos uno” (Juan 10:30).
RESPUESTA b): Sin duda, los dos estaban muy unidos porque disfrutaban trabajando juntos y colaborando entre ellos.
9 Cuando trabajamos con una persona a la que queremos, pasamos mucho tiempo con ella. Así llegamos a conocerla aún mejor: su personalidad, sus metas y lo que está haciendo para alcanzarlas. Eso es lo que ha pasado entre Jehová y Jesús. Durante los millones y millones de años que han trabajado juntos, han creado una relación de cariño muy fuerte. Se conocen tan bien que Jesús dijo en una ocasión: “Yo y el Padre somos uno” (Juan 10:30). Así es, forman un equipo perfecto.
LENGUAJE SENCILLO: 9 Cuando trabajamos con alguien a quien queremos, nos sentimos más unidos a él. Llegamos a conocer mejor su personalidad y sus cualidades. Descubrimos qué metas tiene y qué está haciendo para alcanzarlas. En el caso de Jesús, él trabajó con Jehová tal vez por miles de millones de años antes de venir a la Tierra. Ellos llegaron a quererse tanto que nada podía separarlos. Con razón Jesús dijo: “Yo y el Padre somos uno” (Juan 10:30). Sin duda, los dos estaban muy unidos porque disfrutaban trabajando juntos y colaborando entre ellos.
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(Juan 10:30) 30 Yo y el Padre somos uno”.
La predicación hace más fuerte nuestra fe porque nos recuerda las promesas y las normas de Dios
10. ¿Por qué decimos que la predicación nos une más a Jehová y a nuestros hermanos?
RESPUESTA: La predicación también nos une a nuestros hermanos, porque vemos los esfuerzos que hacen para agradar a Jehová. Además, vemos que tenemos las mismas dificultades, las mismas alegrías y las mismas metas. Entonces trabajamos juntos, nos alegramos juntos y aguantamos juntos.
10 Jesús le pidió a su Padre que cuidara de sus discípulos. ¿Por qué? “Para que sean uno así como lo somos nosotros”, dijo él (Juan 17:11). Cuando obedecemos a Jehová y predicamos las buenas noticias del Reino, conocemos mejor sus maravillosas cualidades. Aprendemos que lo más sabio es confiar en él y seguir su guía. Cuanto más nos acerquemos a él, más se acercará él a nosotros (lea Santiago 4:8). Obedecer a Dios y predicar también nos une a nuestros hermanos. Todos tenemos los mismos problemas y las mismas alegrías. Perseguimos las mismas metas y aguantamos las mismas pruebas. Octavia, que vive en Gran Bretaña, explica: “Colaborar con Jehová me une a él y también a mis hermanos. No nos unen cosas superficiales, sino las metas que tenemos en común”. ¿No se siente usted así? ¿No lo une más a sus hermanos ver cómo se esfuerzan por obedecer a Jehová?
LENGUAJE SENCILLO: 10 Jesús le pidió a Jehová que protegiera a sus discípulos. ¿Por qué? Jesús mismo le dijo: “Para que sean uno así como lo somos nosotros” (Juan 17:11). Cuando obedecemos lo que Dios dice en la Biblia y predicamos, entendemos mejor las cualidades de Jehová. Vemos que lo mejor que podemos hacer es confiar en él y hacer siempre lo que nos dice. Y si nos esforzamos por ser sus amigos, él nos da su amistad (lea Santiago 4:8). La predicación también nos une a nuestros hermanos, porque vemos los esfuerzos que hacen para agradar a Jehová. Además, vemos que tenemos las mismas dificultades, las mismas alegrías y las mismas metas. Entonces trabajamos juntos, nos alegramos juntos y aguantamos juntos. Una Testigo de Gran Bretaña llamada Octavia dice: “Colaborar con Jehová me une a él y también a mis hermanos”. ¿Por qué? Ella explica que es porque sus amigos tienen las mismas metas que ella. ¿Verdad que nos sentimos igual?
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(Juan 17:11) 11 ”Además, yo ya no estoy en el mundo, pero ellos están en el mundo y yo voy a ti. Padre santo, vigílalos por causa de tu propio nombre que me has dado, para que sean uno así como lo somos nosotros.
(Santiago 4:8) 8 Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. Límpiense las manos, pecadores, y purifiquen su corazón, indecisos.
11. ¿Por qué nos sentiremos todavía más cerca de Jehová y de nuestros hermanos en el Paraíso?
RESPUESTA: Piense en el emocionante trabajo que haremos juntos en el futuro. Recibiremos a los que resuciten y les enseñaremos sobre Jehová. Convertiremos toda la Tierra en un paraíso. Será emocionante trabajar juntos y hacernos perfectos poco a poco bajo el gobierno de Cristo. Cada día estaremos más unidos a nuestros hermanos y a Jehová.
11 Ahora estamos muy unidos a Jehová y a nuestros hermanos, y en el Paraíso lo estaremos mucho más. Piense en todo el trabajo que nos espera... Les daremos la bienvenida a los resucitados y les enseñaremos a obedecer las leyes de Dios. También convertiremos la Tierra en un bellísimo jardín. Tendremos mucho trabajo, pero será un placer llevarlo a cabo al lado de nuestros hermanos. Bajo el Reino de Cristo alcanzaremos juntos la perfección. La humanidad estará unida y se sentirá más cerca que nunca de su querido Creador. Él se encargará de hacer realidad “el deseo de toda cosa viviente” (Sal. 145:16).
LENGUAJE SENCILLO: 11 Sin duda, ahora queremos mucho a Jehová y a nuestros hermanos. Pero en el Paraíso los vamos a querer todavía más. Piense en el emocionante trabajo que haremos juntos en el futuro. Recibiremos a los que resuciten y les enseñaremos sobre Jehová. Convertiremos toda la Tierra en un paraíso. Será emocionante trabajar juntos y hacernos perfectos poco a poco bajo el gobierno de Cristo. Cada día estaremos más unidos a nuestros hermanos y a Jehová. De seguro él nos dará todas las cosas que deseemos (Salmo 145:16).
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(Salmos 145:16) 16 Estás abriendo tu mano y satisfaciendo el deseo de toda cosa viviente
TRABAJAR CON JEHOVÁ NOS PROTEGE
12. ¿Cómo nos protege la predicación?
RESPUESTA: La predicación nos ayuda a proteger nuestra amistad con Jehová porque cuando hablamos de Dios y de la Biblia, nos concentramos en cosas importantes y buenas. No estamos pensando en cosas que hacen débil nuestra fe (Filipenses 4:8). La predicación hace más fuerte nuestra fe porque nos recuerda las promesas y las normas de Dios. Además, nos ayuda a mantener las cualidades cristianas que nos protegen de Satanás y de su mundo (Efesios 6:14-17).
12 Los cristianos tenemos que cuidar nuestra relación con Jehová. Como somos imperfectos y vivimos en una sociedad que está controlada por el Diablo, es fácil que se nos contagien la manera de pensar y la conducta de la gente en general. El espíritu de este mundo es como la corriente de un río que nos lleva a una muerte segura. Si no queremos que nos arrastre, debemos nadar con todas nuestras fuerzas. De forma parecida, tenemos que luchar para que el espíritu del mundo de Satanás no nos arrastre y destruya nuestra relación con Dios. Cuando predicamos, nuestra mente se concentra en cosas que nos benefician, no en cosas que debilitan nuestra fe (Filip. 4:8). Nuestras creencias se hacen más fuertes porque repasamos las promesas y las normas de Jehová. Por otro lado, la predicación nos ayuda a mantener como nueva la armadura espiritual (leaEfesios 6:14-17).
LENGUAJE SENCILLO: 12 Vivimos en el mundo de Satanás y somos imperfectos. Si no tenemos cuidado, podemos empezar a pensar y actuar como la gente del mundo. Así que tenemos que proteger nuestra amistad con Jehová. Para eso tenemos que esforzarnos mucho. Es como nadar contra la corriente de un río. Si no queremos que la corriente nos lleve, tenemos que nadar con todas nuestras fuerzas. La predicación nos ayuda a proteger nuestra amistad con Jehová. ¿Por qué? Porque cuando hablamos de Dios y de la Biblia, nos concentramos en cosas importantes y buenas. No estamos pensando en cosas que hacen débil nuestra fe (Filipenses 4:8). La predicación hace más fuerte nuestra fe porque nos recuerda las promesas y las normas de Dios. Además, nos ayuda a mantener las cualidades cristianas que nos protegen de Satanás y de su mundo (lea Efesios 6:14-17).
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(Filipenses 4:8) 8 Finalmente, hermanos, cuantas cosas sean verdaderas, cuantas sean de seria consideración, cuantas sean justas, cuantas sean castas, cuantas sean amables, cuantas sean de buena reputación, cualquier virtud que haya y cualquier cosa que haya digna de alabanza, continúen considerando estas cosas.
(Efesios 6:14-17) 14 Estén firmes, por lo tanto, teniendo los lomos ceñidos con la verdad, y teniendo puesta la coraza de la justicia, 15 y teniendo calzados los pies con el equipo de las buenas nuevas de la paz. 16 Sobre todo, tomen el escudo grande de la fe, con el cual podrán apagar todos los proyectiles encendidos del inicuo. 17 También, acepten el yelmo de la salvación, y la espada del espíritu, es decir, la palabra de Dios,
Predicar, estudiar y ayudar a los hermanos no nos deja tiempo para preocuparnos por nuestros problemas
13. ¿De qué maneras ha ayudado la predicación a Joel?
RESPUESTA: Joel dice que lo ayuda a no olvidar que las personas del mundo tienen problemas muy serios. Además, le recuerda lo mucho que lo ayudan a él los consejos de la Biblia. Y dice: “La predicación me ayuda a ser humilde y a confiar en Jehová y en mis hermanos”.
13 Si nos mantenemos ocupados predicando, estudiando y ayudando a los hermanos de la congregación, no tendremos tiempo para preocuparnos demasiado por nuestros problemas, y eso también es una protección. Joel, que vive en Australia, dice que la predicación lo ha ayudado a ver las cosas como son: la gente tiene muchos problemas, pero él se ha ahorrado muchos dolores de cabeza por seguir los consejos de la Biblia. “La predicación me ayuda a ser humilde y a confiar en Jehová y en mis hermanos”, añade él.
LENGUAJE SENCILLO: 13 Predicar, estudiar y ayudar a los hermanos también nos protege porque no nos deja tiempo para preocuparnos demasiado por nuestros problemas. Un Testigo de Australia llamado Joel cuenta por qué valora mucho la predicación. Dice que lo ayuda a no olvidar que las personas del mundo tienen problemas muy serios. Además, le recuerda lo mucho que lo ayudan a él los consejos de la Biblia. Y dice: “La predicación me ayuda a ser humilde y a confiar en Jehová y en mis hermanos”.
14. ¿Cómo sabemos que Jehová nos da su espíritu para predicar?
RESPUESTA: Para entenderlo, pongamos un ejemplo. Imagínese que alguien le encarga que reparta comida a las personas donde usted vive. Pero esa persona no le va a pagar nada, sino que usted tendrá que pagar todos los gastos. Además, sabe que las personas no quieren que les lleve esa comida y que algunos hasta lo odiarán por hacerlo. ¿Cuánto tiempo aguantaría haciendo ese trabajo? De seguro que pronto se desanimaría y dejaría de hacerlo. De forma parecida, nosotros les llevamos a las personas el mensaje de Dios. Nos cuesta tiempo y dinero, y la gente se burla o hasta nos odia por hacerlo. Pero año tras año seguimos predicando. ¿Verdad que esto prueba que Jehová nos ayuda con su espíritu?
14 La predicación también nos confirma que tenemos el apoyo del espíritu de Dios. Pongamos un ejemplo: imagínese que lo contratan para repartir pan en su vecindario. Le dicen que no le van a pagar y que tampoco van a cubrir sus gastos. Por si fuera poco, pronto se da cuenta de que a la gente no le gusta el pan que reparte y de que algunos incluso odian verlo a usted por la zona. ¿Seguiría trabajando en esas condiciones? Lo más seguro es que se sintiera desanimado por el trato de la gente y que no tuviera las fuerzas para seguir adelante. Con la predicación ocurre algo parecido. Sin embargo, los cristianos seguimos predicando año tras año, pagando de nuestro bolsillo los gastos y soportando las burlas de personas desagradecidas. ¿Verdad que eso es una prueba de que Jehová nos da su espíritu?
LENGUAJE SENCILLO: 14 La predicación también prueba que Jehová nos ayuda con su espíritu. Para entenderlo, pongamos un ejemplo. Imagínese que alguien le encarga que reparta comida a las personas donde usted vive. Pero esa persona no le va a pagar nada, sino que usted tendrá que pagar todos los gastos. Además, sabe que las personas no quieren que les lleve esa comida y que algunos hasta lo odiarán por hacerlo. ¿Cuánto tiempo aguantaría haciendo ese trabajo? De seguro que pronto se desanimaría y dejaría de hacerlo. De forma parecida, nosotros les llevamos a las personas el mensaje de Dios. Nos cuesta tiempo y dinero, y la gente se burla o hasta nos odia por hacerlo. Pero año tras año seguimos predicando. ¿Verdad que esto prueba que Jehová nos ayuda con su espíritu?
TRABAJAR CON JEHOVÁ DEMUESTRA NUESTRO AMOR POR ÉL Y POR LAS PERSONAS
15. ¿Qué tiene que ver la predicación con que se cumpla el propósito de Dios?
RESPUESTA: La predicación es muy importante porque ayuda a que se cumpla lo que Dios quiere para los seres humanos. Jehová quería que los seres humanos vivieran para siempre. Para liberarnos del pecado y la muerte, Jehová envió a Jesús a la Tierra para que diera su vida por nosotros. Para beneficiarnos, tenemos que obedecer a Dios. Por eso predicamos y ayudamos a otros a hacerse amigos de Dios. Colaboramos con Jehová y ayudamos a salvar a los seres humanos del pecado y la muerte.
15 La predicación contribuye a que se cumpla el propósito de Jehová. ¿Cómo? Pues bien, él quería que los seres humanos vivieran para siempre, y eso no cambió cuando Adán le dio la espalda (Is. 55:11). En vez de abandonar a la humanidad, Dios hizo todo lo necesario para librarnos de nuestra condena al pecado y la muerte. Por ejemplo, envió a Jesús para que diera su vida. Claro, si queremos beneficiarnos de ese sacrificio, debemos obedecer a Dios y para eso tenemos que aprender cuáles son sus leyes. Jesús se las enseñó a sus discípulos y les mandó que las enseñaran a otros. Así que, cuando predicamos a las personas y las ayudamos a acercase a Dios, trabajamos con Jehová para rescatarlas del pecado y la muerte.
LENGUAJE SENCILLO: 15 La predicación es muy importante porque ayuda a que se cumpla lo que Dios quiere para los seres humanos. Jehová quería que los seres humanos vivieran para siempre, y eso no cambió cuando Adán pecó (Isaías 55:11). Para liberarnos del pecado y la muerte, Jehová envió a Jesús a la Tierra para que diera su vida por nosotros. Pero si queremos beneficiarnos de su sacrificio y vivir para siempre, tenemos que obedecer a Dios. Jesús les enseñó a las personas lo que Dios quiere que hagan, y les mandó a sus discípulos que también enseñaran lo mismo. Por eso predicamos y ayudamos a otros a hacerse amigos de Dios. Al hacerlo, colaboramos con Jehová y ayudamos a salvar a los seres humanos del pecado y la muerte.
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(Isaías 55:11) 11 así resultará ser mi palabra que sale de mi boca. No volverá a mí sin resultados, sino que ciertamente hará aquello en que me he deleitado, y tendrá éxito seguro en aquello para lo cual la he enviado.
16. ¿Por qué decimos que la predicación nos ayuda a cumplir con los dos mandamientos más importantes?
RESPUESTA: Cuando predicamos y enseñamos a las personas cómo conseguir la vida eterna, demostramos que obedecemos el mandato de amar a las personas y a Jehová (Hechos 10:42). Sabemos que él quiere “que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad” (1 Timoteo 2:4).
16 Ayudar a las personas a alcanzar la vida eterna demuestra nuestro amor por ellas y por Jehová. Él quiere que “hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad” (1 Tim. 2:4). En cierta ocasión, le preguntaron a Jesús cuál era el mandamiento más importante que había recibido la nación de Israel. Él contestó: “‘Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente’. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo, semejante a él, es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’” (Mat. 22:37-39). Cuando vamos a predicar, cumplimos con estos dos mandamientos (lea Hechos 10:42).
LENGUAJE SENCILLO: 16 Cuando un líder religioso le preguntó a Jesús cuál era el mandamiento más importante de Dios, Jesús le respondió: “‘Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente’. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo, semejante a él, es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’” (Mateo 22:37-39). Cuando predicamos y enseñamos a las personas cómo conseguir la vida eterna, demostramos que obedecemos el mandato de amar a las personas y a Jehová (lea Hechos 10:42). Sabemos que él quiere “que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad” (1 Timoteo 2:4).
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(1 Timoteo 2:4) 4 cuya voluntad es que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad.
(Mateo 22:37-39) 37 Él le dijo: “‘Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente’. 38 Este es el más grande y el primer mandamiento. 39 El segundo, semejante a él, es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’.
(Hechos 10:42) 42 También, nos ordenó que predicáramos al pueblo y que diéramos testimonio cabal de que este es Aquel de quien Dios ha decretado que sea juez de vivos y de muertos.
17. ¿Cómo se siente al pensar en el gran honor que tenemos de predicar las buenas nuevas?
RESPUESTA: Podemos estar muy agradecidos de tener el honor de trabajar con Jehová. Nos da alegría y satisfacción. Nos sentimos como una Testigo de Francia, que dijo: “La Persona más importante del universo, el Creador de todo lo que existe, el Dios feliz, me dice: ‘Ve y habla. Habla de mí. Habla desde lo más profundo de tu corazón. Yo te daré fuerzas, mi Palabra, la ayuda de los ángeles y compañeros de predicación. Te enseñaré cómo hacerlo y te daré instrucciones cuando las necesites’. Jehová nos da la oportunidad de cumplir con su voluntad y trabajar a su lado. ¡Qué gran honor!”.
17 La predicación nos hace felices, protege nuestra fe, y nos acerca a Jehová y a nuestros hermanos. También nos da la oportunidad de demostrar que amamos a Dios y a las personas. ¡Qué bendición! Cada uno tiene sus circunstancias, pero independientemente de nuestras fuerzas, edad y recursos, todos estamos buscando la manera de hablar de nuestra fe. Seguro que estamos de acuerdo con Chantal, que vive en Francia, cuando dice: “La Persona más importante del universo, el Creador de todo lo que existe, el Dios feliz, me dice: ‘Ve y habla. Habla de mí. Habla desde lo más profundo de tu corazón. Yo te daré fuerzas, mi Palabra, la ayuda de los ángeles y compañeros de predicación. Te enseñaré cómo hacerlo y te daré instrucciones cuando las necesites’. Jehová nos da la oportunidad de cumplir con su voluntad y trabajar a su lado. ¡Qué gran honor!”.
LENGUAJE SENCILLO: 17 Podemos estar muy agradecidos de tener el honor de trabajar con Jehová. Trabajar con él nos da alegría y satisfacción, nos une a él y a los hermanos, y nos protege. Además, nos da la oportunidad de demostrar amor a Jehová y a los hermanos. En todo el mundo hay millones de siervos de Dios, y todos tenemos circunstancias distintas. Pero todos hacemos el máximo en la predicación, no importa si somos jóvenes o mayores, ricos o pobres, fuertes o débiles. Nos sentimos como una Testigo de Francia, que dijo: “La Persona más importante del universo, el Creador de todo lo que existe, el Dios feliz, me dice: ‘Ve y habla. Habla de mí. Habla desde lo más profundo de tu corazón. Yo te daré fuerzas, mi Palabra, la ayuda de los ángeles y compañeros de predicación. Te enseñaré cómo hacerlo y te daré instrucciones cuando las necesites’. Jehová nos da la oportunidad de cumplir con su voluntad y trabajar a su lado. ¡Qué gran honor!”.
¿QUÉ SIGNIFICA?
· Trabajar con Jehová: Lo hacemos cuando les predicamos a las personas y las ayudamos a hacerse amigas de Jehová. Así podrán vivir para siempre. Dios podría hacer este trabajo, pero como nos quiere mucho, nos invita a colaborar con él. Esto nos hace felices, nos protege y nos une a Jehová y a los hermanos.
¿POR QUÉ DECIMOS QUE PREDICAR...
... nos hace felices? (7) Porque vemos lo felices que las personas se sienten cuando aprenden lo que enseña la Biblia y empiezan a conocer a Dios. Nos emociona ver cómo hacen cambios en su forma de ser y en su vida. Sabemos que hacerse amigos de Dios les da la oportunidad de vivir para siempre (2 Corintios 5:20). Sin duda, la predicación es el trabajo más importante que hay y el que más felicidad nos puede dar.
... nos acerca a Jehová y a nuestros hermanos? (10) La predicación también nos une a nuestros hermanos, porque vemos los esfuerzos que hacen para agradar a Jehová. Además, vemos que tenemos las mismas dificultades, las mismas alegrías y las mismas metas. Entonces trabajamos juntos, nos alegramos juntos y aguantamos juntos.
... nos protege? (12) La predicación nos ayuda a proteger nuestra amistad con Jehová porque cuando hablamos de Dios y de la Biblia, nos concentramos en cosas importantes y buenas. No estamos pensando en cosas que hacen débil nuestra fe (Filipenses 4:8). La predicación hace más fuerte nuestra fe porque nos recuerda las promesas y las normas de Dios. Además, nos ayuda a mantener las cualidades cristianas que nos protegen de Satanás y de su mundo (Efesios 6:14-17).

