ESTUDIO DE LA ATALAYA (4 a 10 de Abril)
¿Le gustaría ser amigo de Dios? Siga el ejemplo de Abrahán.
“Tú, oh Israel, eres mi siervo, tú, oh Jacob, a quien he escogido,
la descendencia de Abrahán, mi amigo” (IS. 41:8).
CANCIONES 91 Y 22
HAGAMOS UN REPASO
·
¿Cómo ayudaron a Abrahán el conocimiento y la experiencia?
·
¿Cómo cuidó Abrahán su amistad con Dios?
·
Si queremos ser mejores amigos de Dios, ¿qué debemos hacer?
1, 2. a) ¿Por qué sabemos que los seres humanos podemos ser amigos
de Dios? b) ¿De qué hablaremos en este artículo?
RESPUESTA a): DESDE que nacemos hasta que morimos, lo que más
necesitamos es amor. Los seres humanos necesitamos tener buenos amigos que nos
quieran, y no solo amor romántico.
RESPUESTA b): En este artículo hablaremos del ejemplo de
Abrahán (Santiago 2:23). Él era amigo de Dios
porque tenía fe en él. Por eso la Biblia dice que él es “el padre de todos
los que tienen fe” (Romanos 4:11). Al ir estudiando el artículo,
podemos preguntarnos: “¿Qué puedo hacer para tener una fe como la de Abrahán y
ser un buen amigo de Jehová?”.
DESDE que nacemos hasta que morimos, lo que más
necesitamos es el amor. No solo el amor romántico, sino también el cariño y la
amistad de familiares y amigos. Pero hay un tipo de amor que necesitamos más
que ningún otro: el amor de Jehová. A mucha gente le parece imposible que
simples humanos puedan tener el amor y la amistad del Dios todopoderoso,
que vive en los cielos y es invisible a nuestros ojos. Los cristianos
no pensamos eso, sino todo lo contrario.
2 La Biblia habla de hombres y mujeres que a
pesar de ser imperfectos llegaron a ser amigos de Dios. Sus relatos son
muy valiosos para nosotros, pues no hay nada más importante en la vida que
hacerse amigo del Creador. Uno de los ejemplos más sobresalientes que tenemos
es el de Abrahán, quien tuvo una amistad íntima con Jehová (lea Santiago 2:23). ¿Cómo lo logró?
En gran parte, gracias a su fe. Con razón lo llama la Biblia “el padre de
todos los que tienen fe” (Rom. 4:11). Hablemos
de él, de su fe y de su amistad con Dios. Y al hacerlo, preguntémonos:
“¿Cómo puedo seguir su ejemplo? ¿Qué tengo que hacer para que Jehová y yo
seamos mejores amigos?”.
LENGUAJE SENCILLO: DESDE que nacemos hasta que morimos, lo que
más necesitamos es amor. Los seres humanos necesitamos tener buenos amigos que
nos quieran, y no solo amor romántico. Pero sobre todo necesitamos ser
amigos de Dios y tener su amor. Muchas personas creen que eso es imposible,
porque Dios es invisible y muy poderoso. Pero nosotros sabemos que sí es
posible ser amigos de Jehová.
2 ¿Por qué lo sabemos? Porque la Biblia habla de personas que fueron
amigas de Dios. Es bueno que pensemos en esas personas y sigamos su ejemplo.
¿Por qué? Porque la amistad de Dios es lo más valioso que podemos tener.
En este artículo hablaremos del ejemplo de Abrahán (lea Santiago 2:23). Él era amigo de Dios
porque tenía fe en él. Por eso la Biblia dice que él es “el padre de todos
los que tienen fe” (Romanos 4:11). Al ir estudiando el
artículo, podemos preguntarnos: “¿Qué puedo hacer para tener una fe como la de
Abrahán y ser un buen amigo de Jehová?”.
(Santiago 2:23) 23 y se cumplió la escritura que
dice: “Abrahán puso fe en Jehová, y le fue contado por justicia”, y vino a ser
llamado “amigo de Jehová”.
(Romanos 4:11) 11 Y recibió una señal, a saber,
la circuncisión, como sello de la justicia por la fe que tuvo mientras se halló
en su estado de incircuncisión, para que fuera el padre de todos los que tienen
fe mientras están en incircuncisión, a fin de que se les impute la justicia;
¿CÓMO EMPEZÓ LA AMISTAD ENTRE JEHOVÁ Y ABRAHÁN?
3, 4. a) ¿Cuál fue de seguro la mayor prueba para la fe de Abrahán?
b) Como Abrahán tenía fe, ¿de qué estaba convencido?
RESPUESTA a): Imagínese a Abrahán con unos 125 años de edad
subiendo poco a poco una montaña. Detrás de él iba su hijo, Isaac,
que tenía unos 25 años. Abrahán llevaba un cuchillo y cosas para encender
un fuego. Isaac llevaba la leña. Este viaje debió de ser el más difícil que
hizo Abrahán porque al final del viaje tendría que sacrificar a su hijo,
tal como Jehová le había mandado (Génesis 22:1-8).
RESPUESTA b): Estaba convencido de que Jehová
nunca le mandaría hacer algo que le hiciera daño. Y estaba convencido de
que si obedecía a Dios, él los bendeciría a él y a su hijo. Para tener una fe
así de fuerte, Abrahán necesitó conocimiento y experiencia.
3 Abrahán está subiendo lentamente un monte. Este es
quizás el viaje más difícil de su vida, pero no porque tenga unos
125 años, pues la edad no le ha robado las fuerzas. [1] (NOTA: Este hombre se llamaba
Abrán y su esposa, Sarai, pero Jehová les cambió los nombres a Abrahán y Sara.
Estos son los que usaremos en el artículo.) Detrás de él viene un joven de
unos 25 años. Es su hijo Isaac; él lleva la leña. Abrahán lleva el
cuchillo y lo necesario para prender un fuego. ¡Jehová le ha pedido que sacrifique a su querido hijo! (Gén. 22:1-8).
4 Seguramente, esta fue la prueba de
fe más grande que pasó Abrahán. Hay quienes piensan que Jehová fue
cruel al pedirle semejante sacrificio y que él estuvo dispuesto a obedecer
porque no quería a su hijo. Pero esas personas piensan así porque
ni tienen fe ni entienden cómo funciona (1 Cor. 2:14-16). Abrahán no obedeció
a Dios ciegamente. Todo lo contrario: obedeció
porque podía ver. Su fe le permitía ver que su Padre
celestial nunca le pediría algo que le causara daño permanente. Estaba convencido de
eso y de que si era obediente, Jehová los bendeciría a él y a su
querido hijo. ¿Y cómo lo sabía? Por las cosas que
aprendió y las cosas que vivió.
LENGUAJE SENCILLO: 3 Imagínese a Abrahán
con unos 125 años de edad subiendo poco a poco una montaña [1] (NOTA: (párrafo 3):
Abrahán y Sara al principio se llamaban Abrán y Sarai. Pero Jehová les puso los
nombres Abrahán y Sara. En este artículo usamos los nombres que Jehová les
dio.)(vea la nota al final del artículo). Detrás de él iba su hijo,
Isaac, que tenía unos 25 años. Abrahán llevaba un cuchillo y cosas para
encender un fuego. Isaac llevaba la leña. Este viaje debió de ser el más
difícil que hizo Abrahán en toda su vida. ¿Por qué? No fue por su edad,
porque Abrahán todavía era un hombre fuerte. Fue muy difícil porque al final
del viaje tendría que sacrificar a su hijo, tal como Jehová le había mandado (Génesis 22:1-8).
4 Esta fue de seguro la mayor prueba para la fe de Abrahán. Algunos dicen
que Dios fue cruel al mandarle a Abrahán que sacrificara a Isaac. Otros dicen
que Abrahán estuvo dispuesto a hacerlo porque no amaba a su hijo. Quienes
dicen estas cosas no tienen fe y no saben lo que realmente es la fe (1 Corintios 2:14-16). Abrahán
no obedeció a Dios sin pensar en lo que hacía. Le obedeció porque
tenía verdadera fe. Estaba convencido de que
Jehová nunca le mandaría hacer algo que le hiciera daño. Y estabaconvencido de
que si obedecía a Dios, él los bendeciría a él y a su hijo. Para tener una fe
así de fuerte, Abrahán necesitó conocimiento y experiencia. ¿Cómo los
consiguió?
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(Génesis 22:1-8) 22 Ahora bien, después de
estas cosas aconteció que el Dios [verdadero] puso a prueba a Abrahán. Por
consiguiente, le dijo: “¡Abrahán!”, a lo cual dijo él: “¡Aquí estoy!”.
2 Y él pasó a decir: “Toma, por favor, a tu hijo, a tu hijo único a
quien amas tanto, a Isaac, y haz un viaje a la tierra de Moria, y allí ofrécelo
como ofrenda quemada sobre una de las montañas que yo te designaré”.
3 De modo que Abrahán se levantó muy de mañana y aparejó su asno y
tomó consigo a dos de sus servidores y a Isaac su hijo; y partió la leña para
la ofrenda quemada. Entonces se levantó y emprendió el viaje al lugar que le
designó el Dios [verdadero]. 4 Fue por primera vez al tercer día
cuando Abrahán alzó los ojos y empezó a ver el lugar desde lejos.
5 Entonces Abrahán dijo a sus servidores: “Quédense aquí con el
asno, pero yo y el muchacho queremos ir allá, y adorar, y volver a ustedes”.
6 Después de eso, Abrahán tomó la leña de la ofrenda quemada y la
puso sobre Isaac su hijo, y tomó en sus manos el fuego y el cuchillo de
degüello, y ambos siguieron adelante juntos. 7 E Isaac empezó a
decir a Abrahán su padre: “¡Padre mío!”. Él a su vez dijo: “¡Aquí estoy, hijo
mío!”. De modo que continuó: “Aquí están el fuego y la leña, ¿pero dónde está
la oveja para la ofrenda quemada?”. 8 A lo cual dijo Abrahán: “Dios
se proveerá la oveja para la ofrenda quemada, hijo mío”. Y ambos siguieron
andando juntos.
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(1 Corintios 2:14-16) 14 Pero el hombre físico no
recibe las cosas del espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no [las]
puede llegar a conocer, porque se examinan espiritualmente. 15 Sin
embargo, el hombre espiritual examina de hecho todas las cosas, pero él mismo
no es examinado por ningún hombre. 16 Porque “¿quién ha llegado a
conocer la mente de Jehová, para que le instruya?”. Pero nosotros sí tenemos la
mente de Cristo.
5. a) ¿Cómo conoció tal vez Abrahán a Jehová? b) ¿Qué efecto
tuvo en Abrahán el conocimiento de Dios?
RESPUESTA a): La Biblia enseña que él venía de la familia de
Sem, un hijo de Noé. Y Sem murió cuando Abrahán tenía unos 150 años.
Sem tenía mucha fe en Jehová, y es muy probable que él le hablara de Jehová a
su familia. Así que tal vez fue así como Abrahán conoció a Jehová.
RESPUESTA b): Gracias a ese conocimiento, Abrahán llegó a amar a
Jehová y a tener fe en él.
5 Las cosas que aprendió. Abrahán era de Ur, una ciudad caldea
llena de idolatría; incluso su padre adoraba a dioses falsos. Entonces, ¿de
dónde oyó hablar acerca de Jehová? (Jos. 24:2). La Biblia
no lo dice. Lo que sí dice es que era descendiente de Sem, uno
de los hijos de Noé y fiel siervo de Dios. Sem
murió cuando Abrahán tenía unos 150 años, y aunque no hay manera de
saber si le habló acerca de Jehová, es muy probable que haya compartido con sus
hijos y sus nietos todo lo que sabía sobre Dios. Fuera como fuera,
lo que Abrahán aprendió le llegó al
corazón e hizo crecer su fe y su amor por Jehová.
LENGUAJE SENCILLO: 5 Conocimiento. Abrahán nació en
una ciudad llamada Ur. Allí la gente adoraba dioses falsos. Y el padre de
Abrahán también los adoraba (Josué 24:2). Entonces, ¿cómo conoció Abrahán a
Jehová? La Biblia enseña que él venía de la familia de Sem, un hijo de
Noé. Y Sem murió cuando Abrahán tenía unos 150 años. Sem tenía mucha
fe en Jehová, y es muy probable que él le hablara de Jehová a su familia. Así
que tal vez fue así como Abrahán conoció a Jehová. Gracias a ese conocimiento,
Abrahán llegó a amar a Jehová y a tener fe en él.
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(Josué 24:2) 2 Y Josué pasó a decir a todo el
pueblo: “Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel: ‘Fue al otro lado
del Río donde hace mucho moraron sus antepasados, Taré padre de Abrahán y padre
de Nacor, y ellos solían servir a otros dioses.
6, 7. ¿Cómo consiguió Abrahán la experiencia necesaria para tener
una fe fuerte?
RESPUESTA: Algunos dicen que el conocimiento lleva a los
sentimientos, y los sentimientos llevan a las acciones. Y eso fue lo que
le pasó a Abrahán. Él aprendió muchas cosas sobre Dios. Ese conocimiento lo
llevó a sentir un profundo respeto por Jehová, “el Dios Altísimo” (Génesis 14:22). En otras palabras, sentía
“temor piadoso”, o sea, un temor de hacer algo que a Jehová no le gustara
(Hebreos 5:7). Y ese sentimiento lo llevó a
ser siempre obediente a Jehová. Dios les mandó a Abrahán y Sara que
salieran de su país y se fueran a vivir a otro que no conocían. Tendrían
que vivir el resto de su vida en tiendas, o carpas. Además, Abrahán sabía que
enfrentarían muchos peligros. Pero estaba decidido a obedecer a Jehová. En las
dos ocasiones Jehová hizo un milagro y protegió a Abrahán y a Sara (Génesis 12:10-20; 20:2-7, 10-12, 17, 18). Estas experiencias hicieron más
fuerte la fe de Abrahán.
6 Las cosas que vivió. Abrahán pasó por muchas experiencias que fortalecieron su fe. ¿Cuáles
fueron? Pues bien, se dice que los pensamientos producen sentimientos y que los
sentimientos llevan a la acción. Las cosas que Abrahán aprendió sobre Jehová produjeron en él sentimientos de respeto
y admiración, un “temor piadoso” por “Jehová el Dios Altísimo, Productor de
cielo y tierra” (Gén. 14:22; Heb. 5:7; Sal. 25:14). Ese sentimiento, que es
indispensable para hacerse amigo del Creador, lo llevó a la acción.
7 Jehová mandó a Abrahán y a Sara que se fueran de
Ur. Eso significaría irse a una tierra desconocida y pasar el resto de sus días
viviendo en tiendas de campaña, o carpas. Aunque no era
joven, Abrahán fue obediente y, a cambio, recibió la bendición y la protección
de Dios. No dejó que nada lo detuviera. Ni siquiera el miedo de que
lo mataran y le robaran a su bella esposa. En más
de una ocasión, Jehová los protegió a los dos, a veces de forma milagrosa (Gén. 12:10-20; 20:2-7, 10-12, 17, 18). Esas experiencias fortalecieron su fe.
LENGUAJE SENCILLO: 6 Experiencia. ¿Cómo consiguió
Abrahán la experiencia necesaria para tener una fe fuerte? Algunos dicen que el
conocimiento lleva a los sentimientos, y los sentimientos llevan a las
acciones. Y eso fue lo que le pasó a Abrahán. Él aprendió muchas cosas
sobre Dios. Ese conocimiento lo llevó a sentir un profundo respeto por Jehová,
“el Dios Altísimo” (Génesis 14:22). En otras palabras, sentía
“temor piadoso”, o sea, un temor de hacer algo que a Jehová no le gustara
(Hebreos 5:7). Y ese sentimiento lo llevó
a ser siempre obediente a Jehová. Si nosotros queremos ser buenos amigos de
Dios, también debemos tenerle un profundo respeto (Salmo 25:14).
7 Dios les mandó a Abrahán y Sara que salieran de su país y se fueran a
vivir a otro que no conocían. Ellos ya no eran jóvenes, y tendrían
que vivir el resto de su vida en tiendas, o carpas. Además, Abrahán sabía que
enfrentarían muchos peligros. Pero estaba decidido a obedecer a Jehová. Por su
obediencia, Dios lo bendijo y lo protegió. Por ejemplo, la Biblia dice que en
dos ocasiones se llevaron a Sara porque era muy bonita. Abrahán corría peligro
de que lo mataran. Pero en las dos ocasiones Jehová hizo un milagro y protegió
a Abrahán y a Sara (Génesis 12:10-20; 20:2-7, 10-12, 17, 18). Estas experiencias hicieron más
fuerte la fe de Abrahán.
- 6 -
(Génesis 14:22) 22 Ante esto, Abrán dijo al rey de
Sodoma: “De veras alzo la mano [en juramento] a Jehová el Dios Altísimo,
Productor de cielo y tierra,
(Hebreos 5:7) 7 En los días de su carne [Cristo]
ofreció ruegos y también peticiones a Aquel que podía salvarlo de la muerte,
con fuertes clamores y lágrimas, y fue oído favorablemente por su temor
piadoso.
(Salmos 25:14) 14 La intimidad con Jehová
pertenece a los que le temen, también su pacto, para hacer que lo conozcan.
- 7 -
(Génesis 12:10-20) 10 Ahora bien, surgió un
hambre en el país, y Abrán procedió a bajar hacia Egipto para residir allí como
forastero, porque era grave el hambre en el país. 11 Y aconteció que
tan pronto como estuvo próximo a entrar en Egipto, entonces dijo a Sarai su
esposa: “¡Mira, por favor! Bien sé yo que eres mujer de hermosa apariencia.
12 Por eso de seguro sucederá que los egipcios te verán y dirán:
‘Esta es su esposa’. Y ciertamente me matarán, pero a ti te conservarán viva.
13 Por favor, di que eres mi hermana, a fin de que me vaya bien por
causa tuya, y con certeza mi alma vivirá debido a ti”. 14 Sucedió,
pues, que tan pronto como Abrán entró en Egipto, los egipcios llegaron a ver a
la mujer, que ella era muy hermosa. 15 Y también los príncipes de
Faraón llegaron a verla y empezaron a alabársela a Faraón, de modo que la mujer
fue llevada a casa de Faraón. 16 Y él trató bien a Abrán por causa
de ella, y este llegó a tener ovejas y ganado vacuno y asnos y siervos y
siervas y asnas y camellos. 17 Entonces Jehová tocó a Faraón y a su
casa con grandes plagas por causa de Sarai, esposa de Abrán. 18 Por
lo tanto Faraón llamó a Abrán y dijo: “¿Qué es esto que me has hecho? ¿Por qué
no me informaste que era tu esposa? 19 ¿Por qué dijiste: ‘Es mi
hermana’, de modo que yo estuve a punto de tomarla por esposa? Y ahora, aquí
está tu esposa. ¡Tómala y vete!”. 20 Y Faraón dio mandatos respecto
de él a unos hombres, y estos se fueron acompañándolo en despedida a él y a su
esposa y todo cuanto tenía.
(Génesis 20:2-7) 2 Y repitió Abrahán respecto a
Sara su esposa: “Es mi hermana”. Ante aquello, Abimélec rey de Guerar envió, y
tomó a Sara. 3 Después Dios vino a Abimélec en un sueño de noche y
le dijo: “Mira que puedes darte por muerto a causa de la mujer que has tomado,
puesto que es poseída por otro dueño como esposa”. 4 Sin embargo,
Abimélec no se había acercado a ella. Por eso dijo: “Jehová, ¿matarás a una
nación que es verdaderamente justa? 5 ¿No me dijo él: ‘Es mi
hermana’?, y ella... ¿no dijo ella también: ‘Es mi hermano’? En la honradez de
mi corazón y con inocencia de mis manos he hecho esto”. 6 Ante
aquello, el Dios [verdadero] le dijo en el sueño: “Yo también he sabido que has
hecho esto en la honradez de tu corazón, y también estaba deteniéndote de pecar
contra mí. Por eso no te permití tocarla. 7 Pero ahora, devuelve la
esposa del hombre, porque es profeta, y él hará súplica por ti. Así que, sigue
viviendo. Pero si no la vas a devolver, sabe que positivamente morirás, tú y
todos los que son tuyos”.
(Génesis 20:10-12) 10 Y Abimélec pasó a decir a
Abrahán: “¿Qué tenías en mira para que hayas hecho esta cosa?”. 11 A
esto Abrahán dijo: “Fue porque me dije a mí mismo: ‘Sin duda no hay temor de
Dios en este lugar, y ciertamente me matarán por causa de mi esposa’.
12 Y, además, ella en verdad es mi hermana, hija de mi padre, solo
que no es hija de mi madre; y vino a ser mi esposa.
(Génesis 20:17-18) 17 Y Abrahán se puso a hacer
súplica al Dios [verdadero]; y Dios procedió a sanar a Abimélec y a su esposa y
a sus esclavas, y estas empezaron a dar a luz hijos. 18 Porque
Jehová había cerrado completamente toda matriz de la casa de Abimélec por causa
de Sara, esposa de Abrahán.
8. ¿Cómo podemos conseguir el conocimiento y la experiencia que
necesitamos para tener una buena amistad con Jehová?
RESPUESTA: A diferencia de Abrahán, nosotros tenemos la
Biblia (Daniel 12:4; Romanos 11:33). La Biblia está llena de
conocimiento sobre “el Dios Altísimo”. Lo que aprendamos hará que sintamos
amor y profundo respeto por Jehová. Y estos sentimientos nos llevarán a
obedecerlo. Entonces, él nos protegerá y nos bendecirá, y eso nos dará la
experiencia necesaria para tener una fe fuerte. Servir a Jehová de todo corazón
nos hará sentir felices y en paz (Salmo 34:8; Proverbios 10:22). Mientras más conocimiento de Dios
y experiencia tengamos, más fuerte será nuestra amistad con él.
8 ¿Qué hay de nosotros? ¿Podemos ser amigos de Dios? ¡Claro que sí! A diferencia de Abrahán podemos leer la Biblia,
y gracias a ella tenemos muchas más cosas y muchas más experiencias de las
cuales aprender (Dan. 12:4; Rom. 11:33). La Palabra de Dios es como un cofre lleno de joyas de sabiduría
que nos ayudan a conocer mejor al Creador “de cielo y tierra”, a respetarlo y a
quererlo. Eso nos impulsa a obedecerlo. Y al hacerlo,
descubrimos que es el mejor camino, que servirle produce satisfacciones,
alegrías y tranquilidad, y que sus consejos son una protección (Sal. 34:8; Prov. 10:22). Todas las cosas que aprendamos, así como las experiencias que vivamos,
fortalecerán nuestra fe y nuestra amistad con el Creador.
LENGUAJE SENCILLO: 8 ¿Y nosotros?
¿Podemos ser buenos amigos de Jehová? Claro que sí. Para lograrlo, tenemos
que aprender sobre Jehová, igual que Abrahán. Además, tenemos que conseguir
conocimiento y experiencia. ¿Cómo? A diferencia de Abrahán, nosotros
tenemos la Biblia (Daniel 12:4; Romanos 11:33). La Biblia está llena de
conocimiento sobre “el Dios Altísimo”. Lo que aprendamos hará que sintamos
amor y profundo respeto por Jehová. Y estos sentimientos nos llevarán a
obedecerlo. Entonces, él nos protegerá y nos bendecirá, y eso nos dará la
experiencia necesaria para tener una fe fuerte. Servir a Jehová de todo corazón
nos hará sentir felices y en paz (Salmo 34:8; Proverbios 10:22). Mientras más conocimiento
de Dios y experiencia tengamos, más fuerte será nuestra amistad con él.
- 8 -
(Daniel 12:4) 4 ”Y en cuanto a ti, oh Daniel, haz
secretas las palabras y sella el libro, hasta el tiempo de[l] fin. Muchos
discurrirán, y el [verdadero] conocimiento se hará abundante”.
(Romanos 11:33) 33 ¡Oh la profundidad de las
riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán inescrutables
[son] sus juicios e ininvestigables sus caminos!
(Salmos 34:8) 8 Gusten y vean que Jehová es
bueno; feliz es el hombre físicamente capacitado que se refugia en él.
(Proverbios 10:22) 22 La bendición de Jehová...
eso es lo que enriquece, y él no añade dolor con ella
ABRAHÁN CUIDÓ SU AMISTAD CON DIOS
9, 10. a) Para mantener una buena amistad, ¿qué tenemos que hacer?
b) ¿Cómo cuidó Abrahán su amistad con Jehová?
RESPUESTA a): Una buena amistad es algo muy valioso.
Si queremos mantenerla, tenemos que cuidarla (Proverbios 17:17). No es como un
jarrón muy caro que solo sirve para decorar. Una amistad es como una planta
bonita que necesita cuidados.
RESPUESTA b): Abrahán siempre se aseguró de obedecer y respetar a
Dios. Por ejemplo, mientras viajaba con sus familiares y sirvientes al país que
Dios le mandó, siempre siguió la guía de Dios en sus decisiones grandes y
pequeñas. Un año antes de que naciera Isaac, Jehová le mandó circuncidar a
todos los varones de su casa. Abrahán tenía 99 años, confió en Dios y
obedeció “en aquel mismo día” (Génesis 17:10-14, 23).
9 La amistad es un tesoro (lea Proverbios 17:17). Pero no es
como un jarrón valioso que se coloca en una repisa y requiere de muy poca
atención. Es como una planta que
necesita cuidados diarios para crecer fuerte y sana. Precisamente
así veía Abrahán su amistad con Jehová. ¿Qué hizo para cuidarla?
10 Él sabía que no bastaba con que en el pasado hubiera sido obediente
y temeroso de Dios. Durante todo el tiempo que recorrió la tierra de Canaán con
su familia y sus siervos, siguió la guía
de Jehová al tomar decisiones, por más pequeñas que fueran. Cuando
tenía 99 años —un año antes de que naciera Isaac—, Dios le mandó que circuncidara a todos los varones
que lo acompañaban. ¿Cuestionó Abrahán esa orden? ¿Buscó maneras de
no cumplirla? Al contrario, confió
en su Padre celestial y “aquel mismo día” hizo lo que le había pedido (Gén. 17:10-14, 23).
LENGUAJE SENCILLO: 9 Una buena amistad
es algo muy valioso. Si queremos mantenerla, tenemos que cuidarla (lea Proverbios 17:17). No es como un
jarrón muy caro que solo sirve para decorar. Una amistad es como una planta
bonita que necesita cuidados. Abrahán sabía que su amistad con Jehová era muy
valiosa. Por eso siempre la cuidó. ¿Cómo lo hizo?
10 Abrahán siempre se aseguró de obedecer y respetar a Dios. Por ejemplo,
mientras viajaba con sus familiares y sirvientes al país que Dios le mandó,
siempre siguió la guía de Dios en sus decisiones grandes y pequeñas.
Un año antes de que naciera Isaac, Jehová le mandó circuncidar a todos los
varones de su casa (vea el recuadro “¿Qué significa?”). En ese momento,
Abrahán tenía 99 años. ¿Qué hizo? ¿Cuestionó el mandato de Jehová? ¿Buscó
alguna excusa para no obedecer? No. Más bien, confió en Dios y obedeció
“en aquel mismo día” (Génesis 17:10-14, 23).
- 9 -
(Proverbios 17:17) 17 Un compañero verdadero ama en
todo tiempo, y es un hermano nacido para cuando hay angustia.
- 10 -
(Génesis 17:10-14) 10 Este es mi pacto que
ustedes guardarán, entre yo y ustedes, incluso tu descendencia después de ti:
Todo varón de ustedes tiene que ser circuncidado. 11 Y tienen que
ser circuncidados ustedes en la carne de su prepucio, y esto tiene que servir
como señal del pacto entre yo y ustedes. 12 Y todo varón de ustedes
que tenga ocho días de edad tiene que ser circuncidado, según sus generaciones,
cualquiera nacido en la casa y cualquiera comprado con dinero de cualquier
extranjero que no sea de tu descendencia. 13 Sin falta tiene que ser
circuncidado todo el nacido en tu casa y todo el comprado con dinero tuyo; y mi
pacto en la carne de ustedes tiene que servir de pacto hasta tiempo indefinido.
14 Y el varón incircunciso que no quiera circuncidarse la carne de
su prepucio, esa misma alma tiene que ser cortada de su pueblo. Ha quebrantado
mi pacto”.
(Génesis 17:23) 23 Entonces Abrahán procedió a
tomar a Ismael su hijo y a todos los hombres nacidos en su casa y a todos los
comprados con dinero suyo, a todo varón entre los hombres de la casa de
Abrahán, y se puso a circuncidar la carne de su prepucio en aquel mismo día,
tal como había hablado Dios con él.
11. a) ¿Por qué estaba preocupado Abrahán? b) ¿Cómo ayudó
Jehová a Abrahán?
RESPUESTA a): Cuando Jehová dijo que iba a destruir las ciudades
de Sodoma y Gomorra, Abrahán se preocupó mucho. porque pensaba que iban a morir
tanto las personas malas como las buenas. Tal vez pensaba en su sobrino Lot y
su familia, que vivían en Sodoma. Pero Abrahán confiaba en Jehová, “el Juez de
toda la tierra”. Por eso le contó a Dios con humildad lo que le
preocupaba.
RESPUESTA b): ¿Cómo lo ayudó Jehová? Fue paciente y lo ayudó a
ver que él es compasivo. Le explicó que cuando él juzga a las personas,
busca a las buenas y las salva (Génesis 18:22-33).
11 Abrahán estaba acostumbrado a obedecer a su Creador hasta en lo más
mínimo. Eso mantuvo viva y fuerte la amistad entre los dos. Sentía la confianza
de hablar abiertamente con Dios. A veces le pedía que le ayudara a
resolver sus dudas. Por ejemplo, cuando se
enteró de que Jehová estaba a punto de destruir las ciudades de Sodoma y
Gomorra, le preocupó que murieran justos con pecadores. Quizás estaba pensado
en su sobrino Lot y en su familia, que vivían en Sodoma. Con toda
confianza, pero también con toda humildad, le dio a conocer sus dudas al “Juez
de toda la tierra”. Jehová le mostró con
paciencia que es un Dios misericordioso y que es capaz de leer el corazón de la
gente para proteger a los justos de la destrucción (Gén. 18:22-33).
LENGUAJE SENCILLO: 11 Abrahán tenía una
buena amistad con Jehová porque siempre confiaba en él, fueran cosas grandes o
cosas pequeñas. Sentía que podía hablarle de cualquier cosa, hasta de temas que
le costaba entender. Por ejemplo, cuando Jehová dijo que iba a destruir las
ciudades de Sodoma y Gomorra, Abrahán se preocupó mucho. ¿Por qué? Porque
pensaba que iban a morir tanto las personas malas como las buenas. Tal vez
pensaba en su sobrino Lot y su familia, que vivían en Sodoma. Pero Abrahán
confiaba en Jehová, “el Juez de toda la tierra”. Por eso le contó a Dios con
humildad lo que le preocupaba. ¿Cómo lo ayudó Jehová? Fue paciente y lo
ayudó a ver que él es compasivo. Le explicó que cuando él juzga a las
personas, busca a las buenas y las salva (Génesis 18:22-33).
- 11 -
(Génesis 18:22-33) 22 Entonces los hombres se
volvieron de allí y procedieron a irse a Sodoma; pero en cuanto a Jehová, él
todavía estaba de pie delante de Abrahán. 23 Entonces Abrahán se
aproximó y empezó a decir: “¿Verdaderamente barrerás al justo con el inicuo?
24 Supongamos que haya cincuenta hombres justos en medio de la
ciudad. ¿Los barrerás, pues, y no perdonarás el lugar por causa de los
cincuenta justos que estén en él? 25 ¡Es inconcebible de ti el que
vayas a obrar de esta manera para dar muerte al justo con el inicuo, de modo
que tenga que ocurrirle al justo lo mismo que le ocurre al inicuo! Es
inconcebible de ti. ¿El Juez de toda la tierra no va a hacer lo que es recto?”.
26 Entonces dijo Jehová: “Si hallo en Sodoma cincuenta hombres
justos en medio de la ciudad, ciertamente perdonaré a todo el lugar por causa
de ellos”. 27 Pero Abrahán pasó a contestar y decir: “Por favor,
mira que he tomado a mi cargo hablar a Jehová, cuando soy polvo y ceniza.
28 Supongamos que de los cincuenta justos faltaran cinco. ¿Arruinarás
por los cinco a toda la ciudad?”. A lo cual él dijo: “No la arruinaré si hallo
allí cuarenta y cinco”. 29 Pero volvió a hablarle de nuevo, y dijo:
“Supongamos que se hallen allí cuarenta”. A su vez, él dijo: “No lo haré por
causa de los cuarenta”. 30 Pero continuó: “Que Jehová, por favor, no
se enardezca de cólera, sino que se me permita seguir hablando: Supongamos que
se hallen allí treinta”. A su vez, él dijo: “No lo haré si hallo allí
treinta”. 31 Pero continuó: “Por favor, mira que he tomado a mi
cargo hablar a Jehová: Supongamos que se hallen allí veinte”. A su vez, él
dijo: “No la arruinaré por causa de los veinte”. 32 Por fin dijo:
“Que Jehová, por favor, no se enardezca de cólera, sino que se me permita
hablar esta sola vez: Supongamos que se hallen allí diez”. A su vez, él dijo:
“No la arruinaré por causa de los diez”. 33 Entonces Jehová procedió
a irse cuando hubo acabado de hablar a Abrahán, y Abrahán se volvió a su lugar.
12, 13. a) Cuando Jehová le pidió a Abrahán que sacrificara a
Isaac, ¿cómo le ayudaron su conocimiento y experiencia? b) ¿Por qué
sabemos que Abrahán tenía fe en Jehová?
RESPUESTA a): Cuando Jehová le pidió que sacrificara a Isaac,
Abrahán tenía claro que Dios era bueno, paciente y compasivo. Estaba seguro de
que Jehová no se había vuelto de repente malo y cruel.
RESPUESTA b): Antes de subir a la montaña con Isaac, Abrahán les
dijo a sus sirvientes: “Quédense aquí con el asno, pero yo y el
muchacho queremos ir allá, y adorar, y volver a ustedes” (Génesis 22:5). Abrahán confiaba en que Jehová
podía resucitar a Isaac (Hebreos 11:19). Él sabía que Dios
había hecho posible que él y Sara tuvieran un hijo aunque ya estaban viejos (Hebreos 11:11, 12, 18). Así que sabía que para Dios todo
es posible. Claro, no sabía qué pasaría ese día. Pero tenía fe en que si
Isaac moría, Jehová podía devolverle la vida para que se cumplieran sus
promesas. Por eso la Biblia dice que Abrahán es “el padre de todos los que
tienen fe”.
12 Las cosas que Abrahán aprendió y las experiencias que vivió lo ayudaron
a mantener una amistad sólida con Dios. De modo que cuando su Amigo le ordenó sacrificar a Isaac,
no lo pensó dos veces, pues sabía qué clase de persona era él. Volvamos
ahora a la tierra de Moria, al monte que Abrahán estaba subiendo con gran
esfuerzo. En ningún momento se le
cruzó por la mente a este fiel hombre que Jehová se hubiera transformado
de repente en un ser cruel y malvado. ¿Cómo lo sabemos?
13 Porque antes de dejar atrás a los sirvientes que lo acompañaban, les
dijo: “Quédense aquí con el asno,
pero yo y el muchachoqueremos ir allá, y adorar, y volver a
ustedes” (Gén. 22:5). ¿Les estaba mintiendo
Abrahán? ¿Les estaba haciendo creer que regresaría con Isaac cuando en realidad
iba a sacrificarlo? No. La Biblia nos ayuda a entender por qué dijo esas
palabras (lea Hebreos 11:19). Según Hebreos, Abrahán razonó que Dios podía
resucitar a Isaac. Así es, creía en la resurrección. Después de todo, ya había
visto el poder de Jehová cuando les concedió a él y a Sara tener un hijo en su
vejez (Heb. 11:11, 12, 18). Él sabía que nada es imposible para el Creador. Confiaba
totalmente en que, pasara lo que pasara en ese día tan difícil, Jehová le
devolvería a su hijo y así se podrían cumplir todas las promesas que le había
hecho. ¡Con razón la Biblia lo llama “el padre de todos los que tienen fe”!
LENGUAJE SENCILLO: 12 Está claro que el
conocimiento y la experiencia que Abrahán tenía lo ayudaron a cuidar su amistad
con Jehová. Por eso, cuando Jehová le pidió que sacrificara a Isaac, Abrahán
tenía claro que Dios era bueno, paciente y compasivo. Estaba seguro de que
Jehová no se había vuelto de repente malo y cruel. ¿Por qué lo sabemos?
13 Antes de subir a la montaña con Isaac, Abrahán les dijo a sus
sirvientes: “Quédense aquí con el asno, pero yo y el muchachoqueremos
ir allá, y adorar, y volver a ustedes” (Génesis 22:5). ¿Por qué les dijo Abrahán a sus
sirvientes que Isaac también volvería? ¿Les mintió? No. La Biblia dice que
él confiaba en que Jehová podía resucitar a Isaac (lea Hebreos 11:19). Él sabía que Dios
había hecho posible que él y Sara tuvieran un hijo aunque ya estaban viejos (Hebreos 11:11, 12, 18). Así que sabía que para Dios todo es
posible. Claro, no sabía qué pasaría ese día. Pero tenía fe en que si
Isaac moría, Jehová podía devolverle la vida para que se cumplieran sus
promesas. Por eso la Biblia dice que Abrahán es “el padre de todos los que
tienen fe”.
- 13 -
(Génesis 22:5) 5 Entonces Abrahán dijo a
sus servidores: “Quédense aquí con el asno, pero yo y el muchacho queremos ir
allá, y adorar, y volver a ustedes”.
(Hebreos 11:19) 19 Pero estimó que Dios
podía levantarlo hasta de entre los muertos; y de allí lo recibió también a
manera de ilustración.
(Hebreos 11:11-12) 11 Por fe también Sara misma
recibió poder para concebir descendencia, aun cuando había pasado más allá del
límite de la edad, puesto que estimó fiel al que había prometido.
12 Por lo tanto, también, de un solo [hombre], y este como si
estuviera muerto, nacieron [hijos] como las estrellas del cielo en multitud y
como las arenas que están a la orilla del mar, innumerables.
(Hebreos 11:18) 18 aunque se le había dicho:
“Lo que será llamado ‘descendencia tuya’ será mediante Isaac”.
14. a) ¿Qué dificultades enfrentan algunos siervos de Dios?
b) ¿Cómo nos ayuda el ejemplo de Abrahán?
RESPUESTA a): Hoy día Jehová no nos pide que sacrifiquemos a
nuestros hijos. Pero sí nos pide que obedezcamos sus mandatos. Puede que a
veces no entendamos por qué nos da algún mandato. O quizás nos
parezca difícil obedecerlo. Por ejemplo, a algunos quizás nos cueste predicar
porque somos tímidos y se nos hace difícil hablar con desconocidos.
A otros tal vez nos dé miedo ser diferentes a nuestros compañeros de
trabajo o de clase (Éxodo 23:2; 1 Tesalonicenses 2:2).
RESPUESTA b): Si nos sentimos con temor, podemos recordar el
buen ejemplo de fe y valentía que nos dejó Abrahán. Si dedicamos tiempo a
pensar en lo que hicieron hombres y mujeres fieles como él, podremos seguir su
buen ejemplo y ser mejores amigos de Jehová (Hebreos 12:1, 2).
14 Es cierto que Jehová no nos pedirá a nosotros lo que le pidió
a Abrahán. Lo que sí espera es que lo obedezcamos aunque se nos haga
difícil o no entendamos la razón. ¿Hay algo que Jehová le haya pedido y
que le cueste trabajo hacer? Algunos son
tímidos y les cuesta mucho acercarse a un desconocido para hablarle de la
Biblia. Para otros es una verdadera lucha ser diferentes a sus compañeros de
clase o de trabajo (Éx. 23:2; 1 Tes. 2:2). ¿Alguna vez se ha sentido
como Abrahán? Tal vez sienta como si
estuviera subiendo una montaña a fin de cumplir una tarea que parece imposible. Si es
así, no se desanime. Recuerde la fe
de Abrahán. También puede meditar en lo que hicieron otros hombres y
mujeres fieles de la Biblia; así podrá seguir su ejemplo y reforzar su amistad
con Jehová (Heb. 12:1, 2).
LENGUAJE SENCILLO: 14 Hoy día Jehová
no nos pide que sacrifiquemos a nuestros hijos. Pero sí nos pide que
obedezcamos sus mandatos. Puede que a veces no entendamos por qué nos da
algún mandato. O quizás nos parezca difícil obedecerlo. Por ejemplo, a
algunos quizás nos cueste predicar porque somos tímidos y se nos hace difícil
hablar con desconocidos. A otros tal vez nos dé miedo ser diferentes a
nuestros compañeros de trabajo o de clase (Éxodo 23:2; 1 Tesalonicenses 2:2). Si nos
sentimos así, ¿qué podemos hacer? Recordar el buen ejemplo de fe y valentía que
nos dejó Abrahán. Si dedicamos tiempo a pensar en lo que hicieron hombres
y mujeres fieles como él, podremos seguir su buen ejemplo y ser mejores amigos
de Jehová (Hebreos 12:1, 2)
- 14 -
(Éxodo 23:2) 2 No debes seguir tras la muchedumbre
para fines malos; y no debes testificar en cuanto a una controversia para
desviarte con la muchedumbre a fin de pervertir la justicia.
(1 Tesalonicenses 2:2) 2 sino que, después de
primero haber sufrido y de haber sido tratados insolentemente (como ustedes lo
saben) en Filipos, cobramos denuedo por medio de nuestro Dios para hablarles
las buenas nuevas de Dios con mucho luchar.
(Hebreos 12:1-2) 12 Pues, entonces, porque
tenemos tan grande nube de testigos que nos cerca, quitémonos nosotros también
todo peso, y el pecado que fácilmente nos enreda, y corramos con aguante la
carrera que está puesta delante de nosotros, 2 mirando atentamente
al Agente Principal y Perfeccionador de nuestra fe, Jesús. Por el gozo que fue
puesto delante de él aguantó un madero de tormento, despreciando la vergüenza,
y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.
LA AMISTAD ENTRE JEHOVÁ Y ABRAHÁN
EN UR
·
Abrahán y Sara conocen a Jehová y comienzan a adorarlo
·
Abrahán obedece a Dios y se va de Ur
DE CAMINO A CANAÁN
·
Jehová protege a Abrahán y a Sara durante el viaje
EN CANAÁN
·
Por orden de Jehová, Abrahán circuncida a todos los varones que lo
acompañan
·
Jehová escucha con paciencia las preguntas que le hace Abrahán sobre
Sodoma
·
Jehová les da un hijo a Abrahán y a Sara en su vejez
·
Por su gran fe, Abrahán está dispuesto a sacrificar a Isaac
·
Abrahán muere “en buena vejez, viejo y satisfecho”
UNA AMISTAD QUE TRAE MUCHAS RECOMPENSAS
15. ¿Por qué sabemos que Abrahán nunca se arrepintió de haber
sido obediente a Jehová?
RESPUESTA: Porque la Biblia dice que él murió con
175 años de edad “en buena vejez, viejo y satisfecho” (Génesis 25:8). Esto no quiere decir que
Abrahán ya no tenía ganas de vivir. Más bien, se refiere a que se sentía
feliz al pensar en la vida que había vivido. Su amistad con Jehová siempre fue
lo más importante en su vida.
15 ¿Se arrepintió Abrahán de haber sido obediente y leal a Dios? La Biblia nos da la respuesta; dice que “murió
en buena vejez, viejo y satisfecho” (Gén. 25:8). De seguro, en su vejez Abrahán pudo mirar atrás y ver con
satisfacción lo que había logrado a lo largo de los años. El centro
de su vida siempre fue su relación con Jehová. Ahora bien, el hecho de que haya
muerto “viejo y satisfecho” a la edad de 175 años no quiere decir que
se hubiera cansado de vivir o que no quisiera volver a la vida en el
futuro.
LENGUAJE SENCILLO: 15 Abrahán nunca se
arrepintió de haber sido obediente a Jehová. ¿Por qué lo sabemos? Porque
la Biblia dice que él murió con 175 años de edad “en buena vejez, viejo y
satisfecho” (Génesis 25:8). Esto no quiere decir que
Abrahán ya no tenía ganas de vivir. Más bien, se refiere a que se sentía
feliz al pensar en la vida que había vivido. ¿Por qué? Porque su amistad con
Jehová siempre fue lo más importante en su vida.
- 15 -
(Génesis 25:8) 8 Entonces expiró Abrahán y
murió en buena vejez, viejo y satisfecho, y fue recogido a su pueblo.
16. ¿Por qué se sentirá muy feliz Abrahán en el Paraíso?
RESPUESTA: La Biblia dice que Abrahán “esperaba la ciudad
que tiene fundamentos verdaderos, cuyo edificador y hacedor es Dios” (Hebreos 11:10). Esa “ciudad” representa el Reino
de Dios. Abrahán tenía fe en que algún día vería esa “ciudad” gobernando toda
la Tierra. Se sentirá feliz de vivir en el Paraíso y poder hacer más
fuerte su amistad con Dios. Le emocionará saber que su ejemplo de fe ayudó
por miles de años a los siervos de Dios. Descubrirá que lo que hizo con Isaac
en aquella montaña representó algo muy importante que pasó después (Hebreos 11:19). Y sabrá que el dolor que
sintió cuando iba a sacrificar a Isaac ayudó a millones de fieles a entender el
dolor que sintió Jehová cuando envió a Jesús a morir por los seres humanos (Juan 3:16). El ejemplo de Abrahán nos ha
ayudado a valorar más el sacrificio de Jesús, que es el mayor acto de amor de
la historia.
16 La Biblia dice que Abrahán estaba esperando
“la ciudad que tiene fundamentos verdaderos, cuyo edificador y hacedor es
Dios” (Heb. 11:10). Esa ciudad es el Reino de Dios, y
Abrahán sabía que algún día la vería gobernar sobre toda la Tierra. ¿Se imagina lo emocionado que estará de vivir en el Paraíso y
poder reanudar su amistad con Jehová? ¡Y qué conmovido se sentirá al enterarse de que su ejemplo
de fe ayudó durante miles de años a los siervos de Dios de todo el mundo!
Le contarán que el sacrificio del monte Moria resultó ser una ilustración,
o modelo, de algo mucho mayor (Heb. 11:19). Le dirán también que el dolor que sufrió cuando estaba a punto de matar a
Isaac ayudó a millones de personas a entender cómo se sintió Jehová al
sacrificar a Jesús para rescatarnos (Juan 3:16). El rescate
es la mayor muestra de amor de la historia, y Abrahán nos ha ayudado con su
ejemplo a valorarlo aún más.
LENGUAJE SENCILLO: 16 La Biblia dice
que Abrahán “esperaba la ciudad que tiene fundamentos verdaderos, cuyo
edificador y hacedor es Dios” (Hebreos 11:10). Esa “ciudad” representa el
Reino de Dios. Abrahán tenía fe en que algún día vería esa “ciudad” gobernando
toda la Tierra. Y así será. Imagínese lo feliz que se sentirá Abrahán de
vivir en el Paraíso y poder hacer más fuerte su amistad con Dios. Le emocionará
saber que su ejemplo de fe ayudó por miles de años a los siervos de Dios.
Descubrirá que lo que hizo con Isaac en aquella montaña representó algo muy
importante que pasó después (Hebreos 11:19). Y sabrá que el dolor que
sintió cuando iba a sacrificar a Isaac ayudó a millones de fieles. ¿A qué
los ayudó? A entender el dolor que sintió Jehová cuando envió a Jesús a
morir por los seres humanos (Juan 3:16). El ejemplo de Abrahán nos ha
ayudado a valorar más el sacrificio de Jesús, que es el mayor acto de amor de
la historia.
- 16 -
(Hebreos 11:10) 10 Porque esperaba la ciudad que
tiene fundamentos verdaderos, cuyo edificador y hacedor es Dios.
(Hebreos 11:19) 19 Pero estimó que Dios
podía levantarlo hasta de entre los muertos; y de allí lo recibió también a
manera de ilustración.
(Juan 3:16) 16 ”Porque tanto amó Dios al mundo
que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea
destruido, sino que tenga vida eterna.
17. a) ¿Qué meta debemos ponernos? b) ¿Qué veremos en el
próximo artículo?
RESPUESTA a): Pongámonos la meta de seguir siempre el ejemplo de
fe de Abrahán. Como él, necesitamos conocimiento y experiencia.
Si seguimos aprendiendo sobre Jehová y obedeciéndole, veremos cómo nos
bendice y nos protege (Hebreos 6:10-12). Así él seguirá
siendo nuestro Amigo para siempre.
RESPUESTA b): En el próximo artículo veremos el ejemplo de
otros tres buenos amigos de Dios.
17 Pongámonos la meta de tener una fe como la de
Abrahán. Si nos esforzamos por conocer mejor a Jehová y ser fieles,
veremos cómo nos bendice y nos protege (lea Hebreos 6:10-12). ¡Que Jehová sea
nuestro Amigo por siempre! En el siguiente artículo veremos el ejemplo de tres siervos de Dios que
también tuvieron una amistad muy cercana con él.
LENGUAJE SENCILLO: 17 Pongámonos la meta
de seguir siempre el ejemplo de fe de Abrahán. Como él, necesitamos
conocimiento y experiencia. Si seguimos aprendiendo sobre Jehová y
obedeciéndole, veremos cómo nos bendice y nos protege (lea Hebreos 6:10-12). Así él seguirá
siendo nuestro Amigo para siempre. En el próximo artículo veremos el
ejemplo de otros tres buenos amigos de Dios
- 17 -
(Hebreos 6:10-12) 10 Porque Dios no es injusto para
olvidar la obra de ustedes y el amor que mostraron para con su nombre, por el
hecho de que han servido a los santos y continúan sirviendo.
11 Pero deseamos que cada uno de ustedes muestre la misma diligencia
a fin de tener la plena seguridad de la esperanza hasta el fin,
12 para que no se hagan indolentes, sino que sean imitadores de los
que mediante fe y paciencia heredan las promesas.
¿QUÉ SIGNIFICA?
·
Ser amigos de Dios: Para ser amigos de Dios, tenemos
que conocerlo bien. Entonces le tendremos profundo amor y respeto. Esto nos
llevará a confiar en él y obedecerle. Si lo hacemos, podemos ser amigos de
Jehová para siempre.
·
Circuncidar: Cortar la piel que
rodea el extremo del órgano sexual masculino.
HAGAMOS UN REPASO
* ¿Cómo ayudaron a Abrahán el conocimiento y la experiencia? (6, 7) Abrahán
aprendió muchas cosas sobre Dios. Ese conocimiento lo llevó a sentir un
profundo respeto por Jehová, “el Dios Altísimo” (Génesis 14:22). En otras
palabras, sentía “temor piadoso”, o sea, un temor de hacer algo que a Jehová no
le gustara (Hebreos 5:7). Y ese sentimiento lo llevó a ser siempre obediente a
Jehová. Dios les mandó a Abrahán y Sara que salieran de su país y se fueran a
vivir a otro que no conocían. Tendrían que vivir el resto de su vida en
tiendas, o carpas. Además, Abrahán sabía que enfrentarían muchos peligros. Pero
estaba decidido a obedecer a Jehová. En las dos ocasiones Jehová hizo un
milagro y protegió a Abrahán y a Sara (Génesis 12:10-20; 20:2-7, 10-12, 17,
18). Estas experiencias hicieron más fuerte la fe de Abrahán.
* ¿Cómo cuidó Abrahán su amistad con Dios? (9, 10) Abrahán
siempre se aseguró de obedecer y respetar a Dios. Por ejemplo, mientras viajaba
con sus familiares y sirvientes al país que Dios le mandó, siempre siguió la
guía de Dios en sus decisiones grandes y pequeñas. Un año antes de que naciera
Isaac, Jehová le mandó circuncidar a todos los varones de su casa. Abrahán
tenía 99 años, confió en Dios y obedeció “en aquel mismo día” (Génesis
17:10-14, 23).
* Si queremos ser mejores amigos de Dios, ¿qué debemos hacer? (8) A diferencia
de Abrahán, nosotros tenemos la Biblia (Daniel 12:4; Romanos 11:33). La Biblia
está llena de conocimiento sobre “el Dios Altísimo”. Lo que aprendamos hará que
sintamos amor y profundo respeto por Jehová. Y estos sentimientos nos llevarán
a obedecerlo. Entonces, él nos protegerá y nos bendecirá, y eso nos dará la experiencia
necesaria para tener una fe fuerte. Servir a Jehová de todo corazón nos hará
sentir felices y en paz (Salmo 34:8; Proverbios 10:22). Mientras más
conocimiento de Dios y experiencia tengamos, más fuerte será nuestra amistad
con él. (17) Pongámonos la meta de seguir siempre el ejemplo
de fe de Abrahán. Como él, necesitamos conocimiento y experiencia. Si seguimos
aprendiendo sobre Jehová y obedeciéndole, veremos cómo nos bendice y nos
protege (Hebreos 6:10-12). Así él seguirá siendo nuestro Amigo para siempre.

